En medio de protestas incesantes y caos en la vía pública de Ecuador, los gobernadores de las 23 provincias propusieron una tregua de 24 horas a la disputa que comenzó a gestarse el 13 de junio que ya se cobró la vida de tres personas por las manifestaciones entre los civiles y la Policía.
Los mandatarios aseguraron que durante la tregua, las partes podían establecer una mesa de diálogo y pidieron una conformación de corredores humanitarios que permitan el abastecimiento. Pedro Brieger, enviado especial de C5N, entrevistó a manifestantes que explican los motivos por los que salen a la calle: “Marchamos por nuestros derechos, por la subida de precios. Ya no podemos sobrevivir”.
En la misma línea, otra de las personas que salió a protestar en la calle indicó: “El señor presidente, Guillermo Lasso, nos prometió que nos iba a dar trabajo, medicación, estudio, pero esto es una farsa, es corrupto, solo piensa robar”.
Desde el inicio de las protestas, se reportaron 92 heridos y 94 detenidos. La Policía informó que 117 efectivos resultaron heridos y otros 27 retenidos por los manifestantes y, luego liberados. El lunes y martes murieron otras dos personas por la representación y la cifra sube a tres fallecidos.
Antes de iniciar las protestas, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Coniae) mantuvo diálogos con el Gobierno, pero no obtuvieron resultados. Se reclamaba que los precios de los combustibles.
Además, la organización indígena pide por la falta de empleo, la entrega de concesiones mineras en territorios nativos y el control de precios de los productos agrícolas. Por otra parte, el presidente de la Comisión de Fiscalización, Fernando Villavicencio, presentó ante la Fiscalía General, una denuncia penal por rebelión y terrorismo durante el paro y pidió que se investigue a personas vinculadas con actores sociales, políticos que financian el paro, estructuras criminales y asambleístas.