La pandemia del Covid-19 no cede en Europa y Austria analiza confinar a sus ciudadanos que no se hayan vacunados contra el coronavirus con el fin de evitar la propagación de la enfermedad.
La pandemia del Covid-19 no cede en Europa y Austria analiza confinar a sus ciudadanos que no se hayan vacunados contra el coronavirus con el fin de evitar la propagación de la enfermedad.
El canciller del país europeo, Alexander Schallenberg, comunicó que impondrá una “cuarentena dura” para aquellos que decidieron no inocularse contra el Covid-19. La misma se anunciará oficialmente el domingo: se presume que comenzará el lunes.
De esta manera, los no vacunados tendrán permiso para movilizarse fuera de sus casas solo por trabajo y compras de primera necesidad. “No vivimos en un Estado de policía, no podemos y no queremos controlar cada esquina”, expresó el funcionario.
Por su parte, Singapur no pagará el tratamiento médico para los antivacunas contagiados. Con este tipo de medidas, no solo se busca bajar los gastos, sino también fomentar la vacunación.