Estados Unidos vive jornadas de alarma luego que se filtraran documentos de inteligencia con información privada que "pone en riesgo" la seguridad nacional. Los mismos, pertenecen a organizaciones ultras secretas de la CIA y otros organismos de espionaje, contienen datos confidenciales sobre países aliados y miembros de la OTAN.
En principio, la fuga de información no responde a un hackeo del sistema informativo, sino se trataría de una persona quien se encargó de difundir las mismas, con fotografías sobre los distintos documentos en papel para luego ser compartidos en redes sociales.
La fuga de datos señala, como Estados Unidos investigaba a Ucrania, Israel y Corea del Sur. A partir de tareas de inteligencia, se sabía cuáles iban a ser los próximo puntos de ataque del gobierno de Zelenski a Rusia. Esto llevó a modificar el plan de ataque que tenía planificado.
Uno de los documentos detallaba los puntos de bombardeos al territorio ruso, lo que llevó a determinar al gobierno de Biden, no proporcionarle aviones de combate.
Otro caso, refleja información privilegiada relacionada al gobierno de Israel. En el marco de una ola de manifestaciones masivas en contra de la reforma judicial propuesta por el Primer ministro Netanyahu, documentos revelan que el Mossad , el servicio de inteligencia israelí, pudo haber estado detrás de la motivación para las marchas.