Rusia acusó este sábado a Ucrania de utilizar un arma química durante un ataque realizado a fin de julio cerca de la central nuclear de Zaporiyia. Se trata de una neurotoxina considerada extremadamente peligrosa y arma de destrucción masiva, prohibida por las Convenciones de Ginebra y la Convención sobre Armas Químicas.
La toxina botulínica, conocida también como agente X, es una neurotoxina que afecta las mucosas y puede provocar la muerte por asfixia, aseguró el microbiólogo Ígor Nikulin, exintegrante de la comisión de la ONU para las armas bacteriológicas y químicas.
"La toxina botulínica afecta los pulmones, básicamente ataca las mucosas, ojos, nariz, pulmones y causa una fuerte intoxicación, con frecuencia mortal. La dosis letal es muy pequeña, unos cuantos miligramos. Detiene el intercambio de oxígeno y la persona muere por asfixia, por insuficiente oxígeno", declaró.
"El 31 de julio varios militares rusos que cumplían una misión en la localidad de Vasilevka, en Zaporiyia, fueron internados en el hospital con síntomas de un fuerte envenenamiento. Según los análisis realizados, en el organismo de los soldados se halló la toxina botulínica del tipo B", indicó el Ministerio de Defensa en Moscú.
El uso de armas químicas es un temor recurrente desde que Rusia inició en febrero su invasión sobre Ucrania, sin que por el momento haya constancia oficial de que las tropas ucranianas o las rusas hayan recurrido a ellas en el marco de este conflicto.
Qué enfermedad produce la toxina botulínica
Como agente de intoxicación, la toxina botulínica produce el botulismo, una enfermedad que se caracteriza por el desarrollo de alteraciones vegetativas -sequedad de boca, náuseas y vómitos- y parálisis muscular progresiva que puede llegar a ser causa de muerte al afectar la función respiratoria.
La capacidad que posee la toxina botulínica para producir parálisis muscular se aprovecha para usarla como medicamento en el tratamiento de ciertas "enfermedades neurológicas" y también como producto cosmético para el "tratamiento estético2 de las arrugas faciales popularmente llamado botox.