Su valor patrimonial y su reconocimiento oficial lo ubican como un punto de interés para descubrir otra faceta del pasado porteño.
Cementerio Británico
El Cementerio Británico se presenta como una alternativa histórica para recorrer en Buenos Aires, con más de dos siglos de trayectoria.
Fue creado para dar respuesta a las comunidades no católicas que no podían ser sepultadas en cementerios tradicionales.
El predio fue reconocido como Sitio de Interés Cultural en 2024 por la Legislatura porteña.
Se organizan recorridos nocturnos guiados con modalidad libre, que permiten conocer su patrimonio y su historia.
Buenos Aires suma una propuesta distinta para quienes buscan experiencias culturales fuera de los circuitos habituales. Se trata de las visitas guiadas al Cementerio Británico, un espacio cargado de historia que permite recorrer su arquitectura, sus relatos y su legado inmigrante.
Este lugar, con más de 200 años de existencia, surgió ante la necesidad de las comunidades protestantes y extranjeras de contar con un sitio propio de inhumación en una época en la que los cementerios estaban ligados a la Iglesia Católica. Con el crecimiento de la ciudad y la llegada de comerciantes y marinos europeos, se transformó en un símbolo de la diversidad religiosa y cultural del siglo XIX.
Hoy, su valor patrimonial y su reconocimiento oficial lo ubican como un punto de interés para descubrir otra faceta del pasado porteño, a través de recorridos que recuperan historias poco conocidas de la ciudad.
Cementerio Británico
Cementerio Británico
Como es la visita al Cementerio Británico que está en Buenos Aires
El origen del Cementerio Británico se vincula con la llegada de comerciantes ingleses que impulsaron un espacio de entierro para ciudadanos no católicos, cuya primera ubicación estuvo en la calle Juncal, junto a la Iglesia del Socorro. Más tarde, en 1833, fue trasladado a la calle Victoria, actual Hipólito Yrigoyen, entre Pasco y Pichincha, donde permaneció hasta 1892, en el área que hoy ocupa la Plaza 1.º de Mayo.
La creación de estos lugares respondió a una dificultad concreta del siglo XIX, en donde muchas comunidades protestantes tenían prohibido acceder a estos espacios católicos. Con el incremento de británicos, alemanes y norteamericanos luego de la Revolución de Mayo, y en un contexto más abierto en términos religiosos, comenzaron a organizarse espacios propios de sepultura.
Cementerio Británico
Cementerio Británico
El antecedente inicial fue el cementerio protestante del Socorro, impulsado en 1820 y concretado en 1821 como una iniciativa independiente de la Iglesia. Luego se inauguró el llamado cementerio Victoria, que albergaba sectores destinados a distintas colectividades europeas bajo una administración conjunta, considerado entonces un enterratorio protestante común.
Con el avance urbano y nuevas exigencias sanitarias, ese predio debió cerrarse y trasladarse hacia la zona de Chacarita, donde se formó el denominado Cementerio de Disidentes. En 1915 se formalizó la división administrativa entre británicos y alemanes, lo que dio forma al actual Cementerio Británico, que conserva elementos históricos trasladados, entre ellos su característico muro de lápidas.
Las visitas guiadas nocturnas están a cargo del historiador Eduardo Lazzari, especialista en preservación patrimonial y conductor del ciclo “Buenos Aires Mágica”. La experiencia, de aproximadamente dos horas, se ofrece bajo modalidad Free Tour, sin tarifa fija: los participantes valoran la actividad al finalizar según su apreciación.
Los cupos para la recorrida programada el viernes 27 de febrero se gestionan mediante inscripción previa en el formulario oficial habilitado para la actividad.