La actividad industrial argentina atravesó un nuevo mes crítico durante mayo de 2026. Según las estimaciones del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la producción manufacturera registró una caída interanual cercana al 5%. Este preocupante dato se suma a un retroceso del 0,8% respecto al mes de abril, lo que confirma que el sector aún no ha logrado estabilizarse tras meses de bajo dinamismo productivo.
El informe Nº5, denominado Coyuntura Industrial: Informe de Actualidad Industrial, destacó una marcada heterogeneidad entre los distintos sectores, con algunos rubros mostrando leves mejoras mensuales que no logran revertir el panorama general de estancamiento. Por un lado, la construcción mostró una recuperación respecto a abril, con un alza del 3,5% en despachos de cemento y del 1,9% en el Índice Construya. Del mismo modo, la producción automotriz creció un 2,2% mensual, aunque en la comparación anual sigue siendo uno de los sectores más golpeados, ubicándose un 19,3% por debajo de los niveles de 2025.
En la vereda opuesta, varios indicadores clave profundizaron su deterioro durante el quinto mes del año. La producción metalmecánica cayó un 1,4% en comparación con abril, mientras que el patentamiento de maquinaria industrial se derrumbó un 11,2%. Además, la demanda de energía eléctrica por parte de los Grandes Usuarios Industriales registró una baja mensual del 2,1%, otro indicador directo del freno en la intensidad de la actividad dentro de las plantas.
El frente externo tampoco aportó señales de alivio para las manufacturas nacionales. Durante mayo, las exportaciones hacia Brasil registraron una caída del 7,6% mensual, explicada fundamentalmente por un menor envío de vehículos y productos de la molienda. En sintonía, la liquidación de divisas del sector agroindustrial retrocedió un 6,2% frente a abril, lo que impacta directamente en el ingreso de dólares y refleja las dificultades de inserción internacional que persisten en el contexto actual.
Estos datos de mayo se conocen tras la difusión de las cifras oficiales del INDEC para abril, que ya daban cuenta de una baja interanual del 2,8% y un acumulado del -2,4% en el primer cuatrimestre del año. Al analizar el comportamiento estructural, la UIA advierte que la industria está operando en niveles históricamente bajos, situándose cerca de un 10% por debajo de los registros alcanzados en 2022. Sectores como el textil y el de maquinaria y equipo lideran las caídas con bajas que superan el 20% anual.
Ante este escenario, representantes de la UIA y CAME expresaron su profunda preocupación en el Congreso por el deterioro del entramado productivo. La directora ejecutiva de la entidad fabril, María Laura Bermúdez, alertó sobre un cambio nocivo en la composición del comercio exterior: el incremento de la importación de bienes finales en detrimento de insumos intermedios para la producción local. Asimismo, señaló que las exportaciones industriales se encuentran estancadas hace una década, perdiendo peso frente a actividades extractivas como la minería.
Mirá el informe completo de la Unión Industrial Argentina (UIA)