Esta semana, el Gobierno decidió diferir al 1° de junio la actualización correspondiente al cuarto trimestre de 2023 de los Impuestos sobre los Combustibles y al Dióxido de Carbono para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, para evitar un impacto en la inflación. Sin embargo, las estaciones de servicio aplicaron subas en torno al 4% a partir de este miércoles.
El aumento previsto para mayo era de más del 8%, debido a la aplicación de la actualización tributaria. Ante el freno al impuesto, las estaciones de servicio subieron en torno al 4%, en parte por la devaluación del dólar.
C5N visitó una estación de servicio en el cruce de Dorrego y Córdoba, en el barrio porteño de Chacarita, donde el cronista Diego Lewen pudo constatar que el litro de nafta súper se vende a $870 y el de premium a $1.074. Sin embargo, los precios difieren según cada establecimiento.
"El Poder Ejecutivo Nacional publicará un decreto en el Boletín Oficial a través del cual se diferirá la fecha en la que tendrá efecto la actualización correspondiente al Impuesto a los Combustibles. La medida implica que no habrá incremento alguno por dicho concepto en el mes de mayo", informó el Gobierno a través de un comunicado.
Se trata de la actualización correspondiente al cuarto trimestre de 2023 de los Impuestos sobre los Combustibles y al Dióxido de Carbono para la nafta sin plomo, la nafta virgen y el gasoil, que fue postergada al 1° de junio de 2024.
"La medida garantiza previsibilidad al sector y establece que no habrá incremento alguno, por dichos conceptos, en el mes de mayo", añade el comunicado del Gobierno.
Según el Decreto 107/24, la suba del impuesto fue definida en cuatro etapas. El 1° de mayo debía comenzar la cuarta etapa, con un incremento del impuesto de monto fijo de $70, que hubiera elevado el tributo desde $132 por litro a $202, es decir, un incremento del 53%.