La inflación mayorista mostró una leve moderación en febrero, impulsada por la baja en los precios de bienes importados y por un menor ritmo de incrementos en la producción industrial local. La estabilidad del dólar oficial resultó decisiva para explicar este comportamiento.
Según el INDEC, los precios mayoristas crecieron solo 1% en febrero, el menor avance en casi un año y más bajo que el de enero por 0,7 puntos. En febrero, los precios mayoristas subieron menos que los minoristas: mientras el índice al consumidor avanzó 2,9%, el de mayoristas creció menos.
Entre los productos nacionales, los que más impulsaron la suba fueron el petróleo y el gas, los alimentos y bebidas, los productos agropecuarios, los derivados del petróleo y la energía eléctrica. Estos rubros tuvieron un peso decisivo en la variación del índice, ya que concentran gran parte de la producción local y suelen marcar el ritmo de los precios mayoristas.
El INDEC difunde tres indicadores sobre la evolución de los precios mayoristas. En febrero, los resultados fueron los siguientes:
- El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), refleja los valores de venta de productores e importadores en el mercado interno con impuestos incluidos y registró un aumento del 1% en el mes y un 25,6% en comparación con el mismo período del año anterior.
- El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que elimina el efecto de los impuestos, mostró una suba del 0,7% en febrero y un incremento interanual del 25,1%.
- El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), mide la variación de los precios de la producción local sin impuestos, avanzó 0,7% en el mes y acumuló un alza del 26% en términos interanuales.
En febrero, dentro de las manufacturas se destacaron las bajas en productos metálicos básicos y en máquinas y equipos. Al mismo tiempo, los productos primarios nacionales fueron los que más presión ejercieron sobre la inflación mayorista, con un aumento del 2,6%, impulsado sobre todo por el petróleo y el gas.
Según los economistas, la estabilidad del dólar oficial fue clave para explicar la dinámica del IPIM. Sin embargo, advirtieron que este indicador podría reflejar con mayor fuerza los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre los precios de la energía, y anticiparon una aceleración en los productos primarios. El comportamiento del IPIM contrastó con el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que lleva nueve meses sin desacelerarse.
Consultoras como Econviews se mostraron escépticas respecto de un alivio en la inflación minorista, al señalar que no existen anclas efectivas, mientras que los ajustes cambiarios y factores como la carne y el ocio siguen trasladándose a los precios al consumidor.