La utilización de la capacidad instalada de la industria manufacturera se ubicó en 58,4% durante mayo de 2026, lo que representa una leve baja respecto del mismo mes del año pasado, cuando el indicador había alcanzado el 58,9%. Si bien la diferencia es de apenas medio punto porcentual, el desempeño refleja un escenario de menor actividad en varios sectores industriales, especialmente en la metalmecánica, la industria automotriz y los productos textiles.
Entre los rubros con mayor nivel de utilización de la capacidad instalada se destacaron la refinación del petróleo, con un 88,7%; las industrias metálicas básicas, con 75,4%; papel y cartón, con 68,1%; sustancias y productos químicos, con 65,6%; y productos alimenticios y bebidas, con el 60,0%, todos por encima del promedio general.
En el extremo opuesto se ubicaron la metalmecánica, excepto automotores, con apenas 38,7%; productos de caucho y plástico, con 39,6%; productos textiles, con 42,2%; productos del tabaco, con 43,2%; la industria automotriz, con 45,5%; edición e impresión, con 54,0%; y productos minerales no metálicos, con 55,5%.
El detalle de los sectores más golpeados
La mayor incidencia negativa correspondió a la metalmecánica, excepto automotores, cuyo nivel de utilización cayó desde el 46,0% registrado en mayo de 2025 hasta el 38,7% este año. El retroceso estuvo impulsado principalmente por la fuerte disminución en la producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico. De acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero, la fabricación de maquinaria agrícola descendió 29,6% interanual, mientras que la producción de electrodomésticos registró una caída aún mayor, del 34,1%.
La industria automotriz también mostró un deterioro significativo. El sector operó al 45,5% de su capacidad instalada, muy por debajo del 56,8% alcanzado un año atrás, como consecuencia de una menor cantidad de unidades fabricadas por las terminales automotrices.
Otro de los sectores afectados fue el de alimentos y bebidas, que registró un nivel de utilización del 60,0%, inferior al 61,7% observado en mayo de 2025. La baja estuvo vinculada principalmente a una menor producción de carne vacuna y a la reducción en la elaboración de bebidas. Según el IPI manufacturero, la producción de carne vacuna cayó 7,7% interanual, mientras que la elaboración de gaseosas, aguas, cervezas, jugos, sidras y bebidas espirituosas disminuyó 9,3%. A su vez, datos de la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (CADIBSA) reflejaron una contracción del 14,6% en el volumen de ventas de bebidas sin alcohol, aguas, jugos, isotónicas y energizantes.
Los productos textiles también evidenciaron una desaceleración. El sector utilizó el 42,2% de su capacidad instalada, frente al 47,4% de igual mes del año anterior, en un contexto de menores niveles de producción y ventas de los fabricantes nacionales.
En contraste, la principal nota positiva provino de la refinación del petróleo, que elevó su nivel de utilización de la capacidad instalada hasta el 88,7%, frente al 73,3% registrado en mayo de 2025. El incremento respondió al mayor procesamiento de petróleo crudo y se vio acompañado por un crecimiento en la elaboración de combustibles.