La Inspección General de Justicia (IGJ) llevó a cabo un procedimiento en las oficinas de Generación Zoe ubicadas en Núñez en la Ciudad de Buenos Aires para requerir documentación al grupo que lidera el financista Leonardo Cositorto, el cual se encuentra en la mira por denuncias de estafa.
Según trascendió, el procedimiento se llevó a cabo este miércoles alrededor del mediodía. El organismo estaba en la búsqueda de documentación sobre el grupo, el cual fue denunciado de llevar a cabo una estafa piramidal. Además, el allanamiento de la IGJ tiene lugar un día después de que Cositorto presentara su renuncia como representante de Zoe en Argentina y anunciara que dirigiría la filial de la empresa en Colombia.
"Me retiro para tomar control de nuestra estructura empresarial en Colombia ya que estamos creciendo a un ritmo logarítmico exponencial y necesitan de mi atención plena, también para quitarles la presión ejercida por difamadores y medios de comunicación sobre mi persona, ya que nadie ataca a Zoe, atacan a Leonardo Cositorto y eso esta perjudicando directamente a Zoe", expuso el financista en una carta difundida en las redes sociales.
La denuncia contra Generación Zoe establece "la posible comisión de los delitos tipificados en los arts. 172, 309 y 310 del Código Penal de la Nación" e imputa "en virtud de la complejidad de los hechos a todo aquel que sea penalmente responsable por los delitos contra la propiedad y contra el orden económico señalados".
Además, de la presentación realizada ante la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), unos días antes, la Comisión Nacional de Valores (CNV) también inició un sumario administrativo a la empresa y a su titular, Cositorto, por la posible realización de oferta pública e intermediación irregular en el mercado de capitales.
Esta presentación fue acompañada por una alerta a la Organización Internacional de Comisiones de Valores (Iosco) que, a su vez, envió comunicaciones a los reguladores de Colombia, España y Paraguay, países donde los implicados tienen operaciones en marcha.
De esta forma, cada vez son más las sospechas y causas que debe enfrentar Generación Zoe, mientras su máximo líder sigue en el ojo de la tormenta y desde el 15 de febrero dejará su cargo frente a la empresa en Argentina.
Cómo opera Generación Zoe
La forma de operar de la Generación Zoe se asemeja mucho a cómo operan las estafas piramidales. El sistema arranca a partir de la firma de un contrato a cambio de los servicios de coaching ontológico, espiritual y educación financiera, de esta manera las personas que se suman a la organización con aportes en dólares reciben una renta mensual supuestamente "asegurada" por encima de los valores que dejan otros negocios.
El método es así: una persona realiza un aporte de u$s2.000, los cuales quedan inmovilizados por un año. A cambio, recibe un 7,5% en dólares cada mes, lo que sería la rentabilidad del negocio. Por otro lado, la ganancia puede crecer si esa persona incorpora dos, tres o más "inversionistas" a dicha red.
La forma en la que se maneja el grupo está asociada a las estafas piramidales y varias organizaciones, como la ONG Argentina Bitcoin, denunció a Generación Zoe ante la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).
La presentación se realizó por entender que hay elementos claros para que la justicia investigue al grupo y compruebe si es que, a través del coaching coercitivo, la formación educativa y las finanzas, quienes llevan adelante la empresa establecieron algún tipo de fraude conocido como "Esquema Ponzi" o estafa piramidal.