Los países del G20 apoyaron la propuesta del presidente Alberto Fernández sobre la posición frente al Fondo Monetario Internacional (FMI) y los sobrecargos que cobra el organismo de crédito multilateral a las naciones endeudadas. Los líderes mundiales de los países que participaron de la Cumbre de Roma pidieron este domingo, a través de su declaración final, que el FMI revise la política de sobrecargos de deuda.
Tal como lo había anticipado este sábado Julián Guarino, enviado especial a Roma, se cumplió con uno de los objetivos que tenía la comitiva argentina. Desde el Gobierno venían insistiendo en que el FMI debía hacerse cargo y establecer qué parte de responsabilidad tuvo en el otorgamiento de 44.000 millones de dólares a la anterior gestión, de los cuales US$ 19.000 vencerán en 2022.
El G20 le reclamó además al FMI la creación de un nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad para proporcionar financiación asequible a largo plazo a los países de ingreso medios y bajos, y pidieron la canalización voluntaria de parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) asignados para ayudar a los países vulnerables.