El boom del gas licuado argentino: las ventas de GLP a India se duplicaron tras la crisis en Medio Oriente
Argentina gana terreno con las exportaciones de gas licuado en medio del conflicto en Medio Oriente que impulsa la presencia energética del país en Asia y abre una oportunidad única. En los últimos tres meses las ventas crecieron de 22.000 a 50.000 toneladas, marcando un salto histórico en el comercio bilateral.
Fotografía aérea deñ buque tanque de GLP Chrysopigi Lady, con bandera de Singapur y fletado por Trafigura.
La crisis energética en India provocó cambios inmediatos en el comercio mundial de gas licuado de petróleo y abrió una oportunidad inédita para Argentina. En el primer trimestre de 2026 el país envió 50.000 toneladas de GLP a India, más del doble de las 22.000 que había exportado durante todo 2025. Este aumento responde a la necesidad urgente de la economía asiática, que sufrió problemas de abastecimiento tras la interrupción de sus rutas habituales por el conflicto en Medio Oriente.
La situación de India es única: tras superar a China en población en 2023, el país necesita importar unos 21 millones de toneladas de gas licuado de petróleo al año para abastecer hogares y comercios, en especial restaurantes que dependen en un 85% de este combustible. En marzo de 2026 las reservas internas apenas alcanzaron para diez días de consumo, lo que obligó a buscar proveedores alternativos y elevó los precios internacionales. Según reportes de la industria, las empresas estatales indias llegaron a pagar hasta 400 dólares extra por tonelada sobre los valores de referencia.
En ese escenario apareció una oportunidad única para Argentina y se convirtió en un socio inesperado. Hasta 2024 no había registros de ventas de gas licuado de petróleo a India. El cambio llegó en 2025, cuando el país exportó 22.000 toneladas, una cifra que fue ampliamente superada en apenas tres meses de 2026. Parte de esos envíos salió del puerto de Bahía Blanca, donde funcionan las principales plantas de procesamiento de gas y líquidos del país.
Vaca Muerta
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El crecimiento de la industria argentina de gas licuado de petróleo está ligado a la producción de gas natural en Vaca Muerta, una de las reservas más grandes del mundo. El aumento de la oferta de “gas rico” permitió producir más propano y butano, los componentes principales del GLP. En enero de 2026 la producción local llegó a 259.000 toneladas y se proyecta que en todo el año alcance 3,45 millones, frente a los 3,12 millones de 2025 y los 2,85 millones de 2024.
Este avance fue acompañado por nuevas inversiones en infraestructura. Compañía Mega y Transportadora de Gas del Sur, las dos empresas más importantes del sector, ampliaron su capacidad de procesamiento en Bahía Blanca. Mega aumentó su capacidad de fraccionamiento de 4.800 a 7.200 toneladas diarias, mientras que TGS anunció una inversión de 3.000 millones de dólares para construir una nueva planta en Tratayén, Neuquén, y un poliducto de 573 kilómetros hasta Bahía Blanca.
La apertura del mercado argentino de gas licuado en 2025 y nuevas medidas en 2026 permitieron ganar eficiencia y aumentar las exportaciones. Por primera vez, el volumen vendido al exterior superó claramente al consumo interno, que ronda 1,3 millones de toneladas al año. En este contexto, el comercio con India creció con fuerza. Entre enero y noviembre de 2025 el intercambio total subió un 36,7% y llegó a 6.340 millones de dólares. India se convirtió en el quinto socio comercial de Argentina y en un destino clave para sus exportaciones. Además del GLP, el país vende aceite de soja, girasol, cereales, cuero y productos químicos, y mantiene acuerdos en hidrocarburos y minerales estratégicos.
Gas Licuado de Petróleo GLP
Télam
La cooperación energética entre Argentina e India se fortaleció con acuerdos en hidrocarburos y minerales, como el firmado en 2023 entre YPF y ONGC Videsh Ltd, y la participación de Khanij Bidesh India Ltd en proyectos de litio en Catamarca desde 2024. Al mismo tiempo, el desarrollo del negocio de GLP en Argentina depende de su capacidad para procesar los líquidos del gas natural en plantas como Loma La Lata y Bahía Blanca, donde se obtienen componentes como etano, propano y butano. Estos productos abastecen tanto al mercado interno como a la exportación, con parte de la gasolina natural enviada a Estados Unidos.
Tradicionalmente, las exportaciones de GLP argentino se dirigían a países vecinos, pero la crisis internacional abrió un nuevo mercado en Asia. India se convirtió en un cliente clave por la magnitud de su demanda y los altos precios que está dispuesta a pagar. En los últimos meses, los envíos desde Bahía Blanca hacia puertos como Haldia se aceleraron, transformando lo que antes era un subproducto en una fuente relevante de ingresos. Con la guerra en Medio Oriente y la creciente demanda asiática, Argentina ganó competitividad y modificó el mapa global del GLP, reforzando su estrategia de largo plazo en el sector energético.