El Directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) decidió mantener sin cambios la tasa de política monetaria de 75% a partir del dato de inflación del 6,2% registrado por el Indec en septiembre, especialmente del indicador IPC Núcleo, cuya variación de 5,5% se ubicó por debajo del índice general.
La autoridad monetaria considera que "la tasa de referencia contribuye a consolidar la estabilidad financiera y cambiaria". En ese sentido, precisó que se continuará "monitoreando la evolución de los precios en el marco del proceso de normalización de la política monetaria".
"El Directorio del BCRA presta especial atención a la evolución pasada y prospectiva del nivel general de precios y la dinámica del mercado de cambios. Este accionar se complementa con una coordinación con el Ministerio de Economía de la Nación para que la estructura de tasas de interés del BCRA presente una relación razonable con las letras del Tesoro Nacional", indicó la entidad en un comunicado de prensa difundido este jueves.
Por último, dijo que la entidad "continuará empleando activamente la tasa de interés de política monetaria y la estructura de tasas pasivas y activas reguladas, así como todos los demás instrumentos disponibles", de forma tal de "controlar atentamente la evolución de los agregados monetarios, así como las intervenciones que apuntan a evitar una excesiva volatilidad financiera que pudiera repercutir negativamente en la formación de precios".
Cuándo fue la última suba de tasas por parte del BCRA
El Central aplicó la última suba de tasas hace un mes, cuando elevó en 550 puntos básicos la tasa de política monetaria, que pasó de 69,5% a 75% anual, y que impactó en remuneración de los depósitos a plazo fijo, las tasas de interés para créditos y otros costos de financiamiento en pesos.
Aquella fue la tercera suba de tasas de interés que aplicó en un plazo de dos meses, luego de que el 28 de julio subió 800 puntos la tasa de Leliq, que pasó de 52 a 60% anual, y el 11 de agosto fijara una suba de 950 puntos, para alcanzar el 69,5% anual.
La suba de tasas busca -entre otros objetivos- aumentar el incentivo al ahorro en pesos, de modo que los límites mínimos de las tasas de interés sobre los plazos fijos para personas humanas se fijaron en 75% anual para las imposiciones a 30 días hasta 10 millones de pesos.
Esto representa un rendimiento de 107% en términos efectivos anuales, mientras que el resto de los depósitos a plazo fijo del sector privado (personas o empresas) tendrán una tasa mínima garantizada de 66,5%, lo que representa una tasa efectiva anual de 91%.
Al mismo tiempo, la suba de tasas está afectando la demanda de crédito en pesos, lo que busca reducir la presión de empresas y familias de bienes y servicios y, así, frenar la inercia inflacionaria de los últimos meses, aunque a riesgo de enfriar el nivel de actividad.