La crisis económica profundizada por las políticas del gobierno de Javier Milei está llevando a las pymes a una situación límite. La devaluación y la desregulación de la economía provocó una fuerte caída de la actividad y del consumo generando que las pequeñas y medianas empresas deban ajustarse, despidiendo empleados, y en los casos más extremos hasta cerrar.
Entre los efectos adversos de la recesión, en el último mes se registró un fuerte endeudamiento por parte de las pymes para pagar los aguinaldos de junio. En comunicación con C5N, Mario Goñi, dueño de una empresa familiar que provee servicios de internet, contó que es la segunda vez en la historia de su compañía debe sacar un crédito para cumplir los compromisos con sus empleados.
"Es la segunda vez que sacamos un préstamo aguinaldo. La primera vez fue en 2017, también en un momento que en algún punto se parecía a este. Ahora nuevamente tuvimos que sacar un préstamo para pagar los aguinaldos", comentó el empresario.
Goñi explicó que como empresa proveedora de internet la crisis les pega de dos formas diferentes. Por un lado los clientes se dan de baja del servicio ante la imposibilidad de poder pagar, marcando una fuerte caída en la cartera de clientes, y por el otro tampoco están registrando nuevas altas.
También contó que ante la crisis debieron reducir el personal contratado. "El año pasado éramos 30 personas, cerramos junio con una plantilla de 15 y actualmente somos 13", contó el empresario. Hasta el año pasado, la empresa formaba parte de un programa del ministerio de Trabajo que tenía como objetivo la inclusión laboral de jóvenes y adultos con dificultades para insertarse en el sistema laboral pero la situación económica los obligó a desactivar el programa porque les sobraba gente. "Tenemos una caída de las ventas pocas veces vista", indicó.
"Entre la cuestión cambiaria, la inestabilidad y los problemas que ya teníamos económicamente, no encontramos un punto de rebote en la economía. No estamos viendo ninguna recuperación en V corta en nuestra actividad. Lo que estamos viendo es una caída de la actividad que es cada vez más grande y nos va obligando mes a mes ver que es lo que hacemos para tratar de ir estirando un mes más hasta ver si encontramos un rebote o uno definitivamente cerramos", alertó.
"Nosotros seguimos viendo la caída. Cuesta mucho vender. Cada mes se vende menos que el mes anterior y cada vez tenemos más baja de clientes que te llaman y te dicen que no pueden pagar el servicio. Hay una caída brutal del poder adquisitivo y uno va prescindiendo de algunos servicios", completó.