El Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires confirmó este martes la dura sanción para el hincha de Boca Juniors que invadió el campo de juego tras la victoria ante River Plate, filmó con un teléfono celular a los jugadores y provocó la reacción de Maximiliano Salas.
El joven, identificado como Uriel Hamra, quedó inhabilitado por el término de dos años para ingresar a cualquier estadio de fútbol en la capital del país, una medida que se ejecuta en el marco del programa de derecho de admisión.
El episodio ocurrió inmediatamente después de que finalizara el Superclásico. Hamra saltó al césped del estadio Alberto J. Armando, grabó un video selfie enfocando a los futbolistas del equipo de Núñez que se retiraban y mostró su lengua, lo que se interpretó como gesto de burla. En ese momento, fue interceptado por el delantero Maximiliano Salas, quien lo agredió en un intento por quitarle el celular.
La defensa del hincha y la sanción a Boca
Pese a la contundente evidencia del video, el joven se defendió ante la prensa: “Me metí al campo de juego en el final porque estaba abierta la puerta baja. Me empecé a filmar en el campo de juego y justo pasan los jugadores de River por atrás. Fue algo fortuito, no tuve intenciones de burlarme”, explicó.
La sanción individual se suma a una medida disciplinaria impuesta a la institución. El Comité de Seguridad en el Fútbol determinó que el Xeneize deberá disputar su próximo encuentro como local sin la presencia de banderas en las tribunas.
Este castigo se aplicó debido a los "excesos" en el cotillón desplegado durante el partido, que incluyó referencias ofensivas al descenso del equipo rival en 2011, como el uso de fantasmas con la letra "B".