Una escandalosa gresca tuvo lugar en el partido que Orlando Magic (21-32) le ganó como visitante a Minnesota Timberwolvews (28-37) por 127 a 120. La misma motivó la expulsión de cinco jugadores, en una nueva jornada de la fase regular de la NBA.
Una escandalosa gresca tuvo lugar en el partido que Orlando Magic (21-32) le ganó como visitante a Minnesota Timberwolvews (28-37) por 127 a 120. La misma motivó la expulsión de cinco jugadores, en una nueva jornada de la fase regular de la NBA.
Las hostilidades en el Target Center de Minneapolis comenzaron en el tercer cuarto cuando se agredieron Austin Rivers, escolta de Minnesota, y el pivote Mo Bamba de los Magic, quien estaba entre los suplentes.
Rivers (1,93 metros) y Bamba (2,13) intercambiaron algunos insultos, el pivote se levantó de su asiento y comenzaron a golpearse a piñas dentro del rectángulo de juego, mientras llegaban corriendo compañeros de ambos equipos y miembros de seguridad para separarlos.
Pero además de Bamba y Rivers, los árbitros expulsaron al base Jalen Suggs (1,96), de Magic, y al alero Taurean Prince (2,01) y el ala-pivote Jaden McDaniels (2,06) en Minnesota, quienes se sumaron a las agresiones.
El incidente ocurrió solo un día después de la pelea entre Dillon Brooks (Memphis Grizzlies) y Donovan Mitchell (Cleveland Cavaliers) por la que también fueron expulsados. La NBA sancionó con un partido a Brooks por provocar el enfrentamiento con un golpe en la ingle a Mitchell, quien recibió una multa de u$s20 mil por su furiosa reacción.
Los Magic, que en el momento de la pelea vencían 83-73 con un minuto y 32 segundos para el final del tercer cuarto, se acabaron imponiendo a Minnesota por 127-120 con 20 puntos del base suplente Cole Anthony.
La actual figura de los Timberwolves, el joven escolta Anthony Edwards, tuvo una noche gris con solo 17 puntos y 4/13 en tiros de campo mientras el base D'Angelo Russell llegó a los 29 tantos con 6 triples.