La Justicia Federal ordenó “la venta anticipada” de una flota de 26 vehículos de alta gama que fueron secuestrados en 2018 a integrantes de la banda narco Loza en el marco de una causa vinculada al narcotráfico.
La F355 fue uno de los vehículos secuestrados a la banda Loza en 2018. El pedido de un juez en lo Civil y Comercial federal es para “buscar evitar que no pierdan valor los efectos secuestrados”.
La Justicia Federal ordenó “la venta anticipada” de una flota de 26 vehículos de alta gama que fueron secuestrados en 2018 a integrantes de la banda narco Loza en el marco de una causa vinculada al narcotráfico.
Entre los vehículos hay desde una Ferrari 430 hasta una F355 que le perteneció al exastro del fútbol argentino, Diego Maradona. La medida la tomó el juez Auguste al considerar que se podían vender los bienes, dado que “la condena sobre los miembros del clan ya está firme y el valor de mantener los vehículos secuestrados es demasiado alto”.
Además, el pedido del magistrado en lo Civil y Comercial federal es para “busca evitar que no pierdan valor los efectos secuestrados”, según detallaron. De igual modo, la misma no está incluida en esta primera subasta, pero sí podría ser incluida en la segunda tanda.
“Ahora designamos un perito tasador y rematador que va a ser el encargado de tasarlos, pone fecha de subasta y llevarla adelante. Calculamos que todo el proceso podrá demorar dos o tres meses. En la subasta interviene la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE)”, explicaron fuentes judiciales a Clarín.
La colección de vehículos de alta gama perteneció a los hermanos Edwin, José y Valdemar Loza, condenados en 2021 por una causa vinculada al narcotráfico y por lavado de dinero en Italia, España y Estados Unidos, además de Argentina.
Los hermanos Loza hicieron la compra de autos de lujo a través de la firma Automóviles The Boss S. A., que usaron para el lavado de dinero del narcotráfico, que en julio de 2009 incluyó la F355 Spider roja que alguna vez supo lucir Diego Maradona cuando iba a los entrenamientos de Boca.
En 1997, cuando Diego Maradona transitaba sus últimos días como jugador profesional en Boca, solía llegar a los entrenamientos en La Candela con su Ferrari F355 Spider color rojo.
El primer dueño de la 355 había sido el empresario Amadeo Juncadella. Casi una década después, en 2005, la Ferrari –con apenas 37.800 kilómetros rodados, a nombre de Diego Armando Maradona Producciones S.A.– fue subastada en un evento por el cual consultaron 3.400 usuarios y se recibieron 66 ofertas.
Finalmente se aceptó la oferta de 670.150 dólares, tras descartar otras propuestas superiores y de dudosa procedencia, que llegaron incluso a los cuatro millones de la moneda estadounidense.
En 2018 el auto fue noticia, ya que había sido secuestrada por Gendarmería en un megaoperativo antidrogas en el que secuestraron 26 automotores y cuyo centro fue un clan liderado por tres hermanos salteños: Edwin, José y Valdemar Loza, luego condenados.