En la décima audiencia por la muerte de Diego Armando Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque exhibió fotos del cuerpo del exfutbolista justo antes de declarar. En ese momento se encontraba presente Gianinna, la segunda hija del astro y de Claudia Villafañe, quien se descompensó al ver las imágenes. Ante la situación, Fernando Burlando, abogado de las hijas del Diez, solicitó la intervención inmediata de un médico en la sala para asistir a la joven.
Primero había declarado durante más de seis horas el médico Mario Schiter, y luego de ello, el imputado Luque solicitó ampliar su indagatoria ante el tribunal y declarar por sexta vez. La intención del médico de Maradona era desacreditar a Mario Schiter y para ello se apoyó una vez más en una presentación audiovisual donde expuso imágenes forenses de la autopsia de Diego.
Lo que no tuvo en cuenta Luque fue que Gianinna aún se encontraba en la sala, quien suele retirarse antes de que termine la jornada en el recinto. Las impactantes imágenes fueron vistas por primera vez por la hija del astro mundial y provocó su descompensación.
Fernando Burlando junto a Dalma y Gianinna Maradona en el juicio
“Leo, pará”, le gritaron en varias oportunidades las personas que se encontraban en el tribunal y terminaron desconectando la computadora para frenar la presentación. “Perdón, perdón, de verdad no me di cuenta”, trató de disculparse Luque pero era tarde. Gianinna se levantó y se fue del lugar mientras lo insultaba a los gritos.
Durante la audiencia, mientras el neurocirujano continuaba con su declaración, Fernando Burlando salió a seguir a su representada. Al volver, explicó a los jueces que la víctima estaba en crisis nerviosa y por esa razón, solicitó un cuarto intermedio hasta que ella se repusiera, aclarando que probablemente no sería posible continuar ese mismo día.
“La situación fue muy violenta. Gianinna nunca lo había visto. Si quieren pidan un médico”, expresó el abogado. Asimismo, los jueces resolvieron suspender la audiencia y reprogramarla para el martes siguiente.
Pero la situación tensa no terminó allí ya que el médico clínico imputado Pedro Di Spagna, se ofreció a asistir a Gianinna y la respuesta a los gritos de la querella fue “no, gracias”.