Los Murciélagos son uno de los seleccionados más ganadores de nuestro país. Con generaciones que crecen día a día, la historia de Coqui Froilán Padilla, uno de sus máximos exponentes, inspira a propios y ajenos.
Nació en Nueva Esperanza, un pueblito que está a 220 kilómetros de la capital de Santiago del Estero, y desde chico supo que su vista, en algún momento de su vida, iba a dejar de funcionar. "Hasta los 11 años no me había visto ningún médico. En ese momento veía colores y, si las ponía muy cerca de los ojos, algunas cosas. De noche, por ejemplo, no veía nada en el campo. Me costaba todo", contó en diálogo con C5N.
Y fue a los 18 años que su retinosis pigmentaria progresiva terminó por quitarle la vista por completo: "Fue un proceso duro, mis padres me acompañaron, pero bueno, en general me preguntaba por qué a mí. Era hereditario y en mi familia nadie lo había tenido... pero bueno, poco a poco fui aceptando mi destino".
El vínculo de Coqui con el fútbol y su llegada a Los Murciélagos
El punto de inflexión en la vida de Coqui Padilla fue la decisión de viajar a Buenos Aires por impulso de su hermano. "Me dijo que me fuera con él, yo la verdad tenía miedo porque, viste, estaba ciego y venía del campo... Era todo difícil, pero empecé en una escuela en San Isidro, yo me hospedaba en un lado diferente y tenía como, no sé, una hora de viaje... Pero ahí conocí el braille y muchas otras herramientas que en mi provincia ni me hubiera imaginado tener", narró.
Coqui Froilán Padilla junto a Los Murciélagos en su práctica.
Camila Alonso Suárez | C5N
No solo se trató de la educación, sino también de aprender a disfrutar la vida a través del deporte. "Yo de chico jugaba a la pelota con medias y le ponía como sonido para poder darme cuenta de dónde estaba. Y toda la vida había querido jugar en la Selección argentina. Empecé en San Isidro y también llegué a jugar en River, club del que soy hincha", contó.
Y fue a través de la fe que comenzó a cumplir sus sueños: "Dios me enseñó que tenemos un propósito mayor por el que venimos a la vida. Es por eso por y para lo que trabajo, todo lo que alguna vez soñé se me fue dando".
Coqui recibió el llamado de su entrenador y desde allí forma parte más que importante de Los Murciélagos, equipo ganador de 3 Mundiales (2002, 2006, 2023), 4 Copas América (1999, 2005, 2017, 2022) y 1 título en los Juegos Mundiales IBSA (2015). Además, de haber ganado tres medallas de plata paralímpicas en 2004 (Atenas), 2020 (Tokio) y 2024 (París) y dos de bronce, en Beijing y Río.