El director técnico de River, Martín Demichelis, reveló la causa por la cual fue a hablar con el árbitro Yael Falcón Pérez tras la derrota 3-2 sobre Boca, por los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional, en el estadio Mario Kempes de Córdoba.
"Jamás hablé de los árbitros ni lo voy a hacer. Fui a su vestuario a pedir disculpas por si alguno de los chicos había dicho algo, que se entendiera que podría haber sido algo del juego, pero no sucedió", describió el entrenador acerca de su visita a la terna arbitral.
Durante la conferencia de prensa, Micho remarcó que no le quedó claro si la pelota entró en su totalidad en la jugada que el VAR le anuló el segundo gol a los seis minutos del segundo tiempo y que hubiese significado el 2-1 parcial: "No sé si entró la pelota, no vi la jugada".
Por último, el DT explicó por qué decidió reemplazar a Claudio Echeverri con el ingreso de Esequiel Barco: "Tuvo fiebre hasta anoche, hoy levantó la mano para jugar. Además, Nacho también estaba con amarilla. Con el ingreso de Lanzini y Barco, la idea era tener la pelota por el gran cambio de ritmo de ambos, pero justo nos golpearon y el rival se replegó".
La polémica del Superclásico: el gol de River anulado por el VAR
Jugada polémica River Boca
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El Superclásico no puede estar exento de polémicas. El partido de este domingo entre Boca y River en el estadio Mario Alberto Kempes por los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional dejó dudas sobre el gol anulado por el VAR al Millonario a comienzos del segundo tiempo, que pudo haber puesto en ventaja el 2-1 parcial. ¿La pelota cruzó en su totalidad la línea?
A los 6 minutos de la segunda mitad, cuando el marcador mostraba un empate 1 a 1, se dio una curiosa jugada en la que Pol Fernández cabeceó la pelota, que luego rebotó en Cristian Lema y se dirigió a su propio arco. Sergio Romero, en una sorprendente reacción, se arrojó y logró rechazarla con su mano derecha.
Inicialmente, el árbitro Yael Falcón Pérez convalidó el gol, pero recibió un llamado del VAR, a cargo de Jorge Baliño y Gastón Suárez, para revisar si la totalidad de la circunferencia había atravesado el plano de la línea. Tras unos minutos de ansiedad de parte de los jugadores y ante la expectativa del público, se determinó que la pelota no había ingresado al arco, por lo que el tanto fue anulado y River perdió la oportunidad de pasar al frente.