Claudio "Chiqui" Tapia escribió un fuerte posteo en respuesta a las declaraciones del DT de la selección de España, Luis de la Fuente, quien sugirió que su equipo siempre se había mostrado dispuesto a jugar la Finalissima. "Sean serios", pidió.
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino se alineó a los dichos de Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, y chicaneó a la asociación europea: "Sean serios".
Claudio "Chiqui" Tapia escribió un fuerte posteo en respuesta a las declaraciones del DT de la selección de España, Luis de la Fuente, quien sugirió que su equipo siempre se había mostrado dispuesto a jugar la Finalissima. "Sean serios", pidió.
Los comentarios surgieron a raíz de las declaraciones del presidente de Conmebol, Alejandro Domínguez, quien dijo en el sorteo de las copas Libertadores y Sudamericana, que la Finalissima se canceló porque "España no se presentó".
En ese marco, Luis de la Fuente aprovechó para descargarse en conferencia de prensa y retrucó: “Todos los que estéis aquí me han escuchado desde el primer momento que salió la noticia de que se iba a jugar la Finalissima cuál era mi disposición: jugarla. Por muchos motivos: por poder ganar un título, por jugar ante Argentina".
Tapia recogió el guante y no dudó en meterse de lleno en la polémica. En su cuenta oficial de X, escribió: "Somos campeones del mundo, bicampeones de América y campeones de la Finalissima. No había diferencia en ir a Barcelona o a Italia el 31. Seamos serios".
Según su perspectiva, todo indica que la responsabilidad de la cancelación del partido podría venir del lado de la asociación europea.
La Finalissima entre la Selección Argentina y la Selección de España, que debía enfrentar a los campeones de América y Europa, terminó envuelta en una fuerte polémica y finalmente fue cancelada tras no lograrse un acuerdo entre las partes.
En un primer momento, el encuentro estaba previsto para disputarse en Qatar el viernes 27 de marzo, pero por la guerra en Medio Oriente obligó a descartar esa sede.
A partir de ahí, comenzaron las negociaciones para reubicar el partido, aunque rápidamente surgieron diferencias clave. Desde el lado europeo, con la UEFA y la federación española, se impulsó la idea de jugar en Madrid, en el estadio Santiago Bernabéu. Sin embargo, la AFA rechazó esa opción al considerar que no garantizaba neutralidad.
Durante las semanas siguientes se barajaron otras alternativas, como trasladar el partido a Italia o incluso disputar una serie de ida y vuelta entre el 27 y el 31 de marzo, pero ninguna de las propuestas, ya sea por fecha o por sede, logró consenso. A esto se sumaron las complicaciones del calendario internacional, que dificultaron encontrar una nueva fecha compatible para ambas selecciones.