Este martes comienza una nueva temporada de la NBA, la N° 77 de la historia, con 2.460 partidos para ver, sólo de fase regular, y con una camada de estrellas que han vuelto a poner bien arriba los ratings de la mejor liga del mundo. Una combinación de impactantes atletas, especialmente nacidos en Estados Unidos, y de brillantes mentes con otro tipo de recursos, sobre todo aquellos provenientes de otros países, forman un coctel irresistible.
Es probable que ya conozcas a las superestrellas que cortan boletos y atraen a la mayor cantidad de fans alrededor del mundo. En las últimas temporadas los mejores han sido extranjeros, desde el serbio Nikola Jokic hasta el griego Giannis Antetokounmpo, pasando por el camerunés Joel Embiid y el esloveno Luka Doncic, pero los locales no se quedan atrás. Tenés a Steph Curry, Jayson Tatum, Kevin Durant, Kawhi Leonard, Devin Booker, Jimmy Butler, Damian Lillard, Trae Young, Anthony Davis y, claro, el gran LeBron James, que en esta temporada será el jugador más veterano (cumple 39 años a fin de diciembre), llegando a su temporada N° 21.
Un hito impactante. Hay varios más que merecen mención, pero en este ocasión vamos a dar un servicio, focalizándonos en las nuevas figuras, menos conocidas, que debés seguir para ver sus talentos. La condición: todos de 21 años o menos:
5) Paolo Banchero
El ítalo estadounidense fue el Novato del Año en la temporada anterior, siendo el primer N° 1 del draft en ganar el premio desde Ben Simmons en 2018. Nunca es fácil colmar las expectativas y este ala pivote-centro muy atlético lo hizo, con apenas 20 años y promediando 20 puntos, 6.9 rebotes y 3.7 asistencias. Fue esencial para que Orlando Magic ganara 12 partidos más en la temporada y llegara a 34 (con 48 derrotas), siendo el goleador y segundo máximo rebotero.
Su combinación de talentos le permitió hasta terminar con 30% en triples. Una actuación que le valió ser elegido dentro de los 12 de Estados Unidos para disputar el Mundial. Así si la experiencia no fue la ideal, ni para él ni el equipo, que perdió en semifinales y luego también por el cuarto puesto. Pero no deja de ser experiencia y aprendizajes para este chico que prefirió jugar para Estados Unidos luego de coquetear con Italia, el país de su padre. Ahora se viene una nueva campaña y promete dar otro salto de calidad y, junto a Franz Wagner, el compañero alemán que lo eliminó en el Mundial, llevar al Magic a otro nivel. A prestarle atención cuando Orlando esté en programación.
4) Josh Giddey
Otro que jugó en el Mundial, en este caso para Australia. Un jugador versátil de 2m04 y 21 años que puede ocupar distintas posiciones del perímetro. Antes de llegar a la NBA , jugó siempre en su país y en todas las selecciones formativas, logrando entrar en el radar de los equipos NBA en 2019. Elegido en el puesto N° 6 del draft 2021, por parte de Oklahoma City, tiene el privilegio de ser el más joven en la historia en lograr un triple doble, con 19 años y 84 días. Impactó con lo rápido que se adaptó y con la solidez que jugó siendo un chico extranjero. En su temporada inicial promedió 12.5 puntos, 7.8 rebotes y 6.4 asistencias.
Un jugador polifuncional que mejoró el tiro, juega siempre con tranquilidad, tiene oficio, la pasa muy bien y defiende con eficiencia a partir de su envergadura e inteligencia. En la segunda campaña trepó a 16.6, 7.9 y 6.2, siendo titular en los 76 partidos de OKC. Arma un gran tridente con el explosivo Shai Gilgeous Alexander y el todoterreno, más defensivo, que es Lu Dort.
3) Chet Holmgren
Es compañero de Giddey, aquel famoso unicornio que llegó el año pasado, como pick N° 2 del draft, pero se lesionó el pie en el primer amistoso y quedó afuera de la temporada. Hablamos de un ala pivote de 2m16 y 21 años que es el nuevo prototipo de jugador que impacta a todos. Esos flacos, muy altos, con muchas habilidades, capaces de hacer de todo en la cancha y con un potencial inmenso, incluso pensar que, si se mantienen sanos, puede estar en el Top 10 de la NBA o incluso estar más arriba.
Había dudas con él, sobre todo a nivel salud física, y el choque con LeBron en el primer partido confirmó las incógnitas que muchos tenían. ¿Fue mala suerte o a ese tipo de biotipo le costará mantenerse sano? Por lo pronto, en esta pretemporada ha sido otra cosa, jugando bastante (19 minutos) y muy bien. 16.3 puntos, 5 rebotes y 2 tapas. Es candidato firme a ser el Rookie del Año, porque la temporada pasada no compitió por estar lesionado. Es parte de un equipo muy joven, versátil y muy talentoso que puede dar que hablar en la Conferencia Oeste.
2) Anthony Edwards
Tal vez el tanquecito de Minnesota no debería estar en esta lista, porque jugará su cuarta temporada y ya está afianzado como una figura de la NBA, pero a la vez tiene 21 años y una forma explosiva de jugar, con mucha personalidad y autoconfianza. Era difícil dejarlo afuera, aunque compitió con muchos otros chicos que la vienen rompiendo y merecían un lugar en este Top 5.
Este alero es un portento físico que ha mejorado todo y hoy es el mejor de los Wolves, incluso por encima de Karl Anthony Towns. En la campaña anterior promedió 24.6 puntos (46% de campo y 37% triples), 5.8 rebotes, 4.4 asistencias y 1.6 robo. Un todoterreno que va camino a más, por eso su presencia acá, para seguir seguido bien de cerca. Es líder de esta nueva armada de estrellas que están por consagrarse.
1) Victor Wembanyama
Por lejos el jugador que más expectativa generó. Tal vez en la historia. Quizá sólo LeBrob James, en 2003, estuvo a la altura. Pero, la diferencia, es que este pibe impacta más por su físico y combo de habilidades. Nunca se vio algo igual. En la historia. Es el nuevo eslabón de la cadena evolutiva de los unicornios, como un Porzingis, o un Chet Holmgren, jugadores muy longilíneos, versátiles, que hacen de todo.
Pero este francés, que parece más un alien salido de un laboratorio que de una cancha, supera todo lo conocido. Al menos mide 2m24 y se mueve como alguien de 2m00. Las impactantes fotos que dejaron sus primeros amistosos hablan por si solas. Lo mismo que sus acciones, en las que demostró que puede taponar tiros como si los rivales fueran juveniles y luego, del otro lado, correr la cancha, meter una volcada o tirar un triple por encima de un rival. Muy por encima, como vemos la foto con Kusminga de los Warriors, que mide 2m04 pero parece un chico tratando tapar a su padre.
Wemby, de apenas 19 años, viene preparándose hace años para este destino, con una preparación física combinada, apuntada mucho al equilibrio, al balance, a la fortaleza pero también a la movilidad, con poca presencia de las pesas. Hay un video impactante que lo muestra, en la previa de un partido de los Spurs, haciendo un ejercicio de traslación. Impresionan tanto el largo de sus brazos como el movimiento de sus pies (calza 57).
En los cuatro partidos de pretemporada, en los que jugó sobre todo de ala pivote aunque mostrando que puede ocupar otros puestos, promedió 19.5 puntos, 32% triples, 4.8 rebotes y 2.8 tapas en apenas 21 minutos por juego. La Revolución Wembanyama ha comenzado en la NBA.