La leyenda alemana del fútbol Franz Beckenbauer, campeón mundial como jugador y director técnico con el seleccionado de su país, falleció a los 78 años, informó su familia en un comunicado.
El alemán marcó una época. Se consagró campeón en los Mundiales como jugador y director técnico.
La leyenda alemana del fútbol Franz Beckenbauer, campeón mundial como jugador y director técnico con el seleccionado de su país, falleció a los 78 años, informó su familia en un comunicado.
"Con profunda tristeza anunciamos que mi esposo y nuestro padre, Franz Beckenbauer, falleció pacíficamente mientras dormía ayer domingo, rodeado de su familia. Les pedimos que puedan llorar en silencio y abstenerse de hacer preguntas", fue el mensaje emitido por la familia del "Kaiser".
Beckenbauer, considerado como uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, lideró al Bayern Munich, con el que ganó tres Copas de Europa consecutivas.
Fue campeón del mundo con Alemania como jugador en la Copa que los tuvo como anfitriones en 1974, luego como entrenador perdió con Argentina la final de México 1986 y se desquitó cuatro años más tarde, cuando se quedó con el título en Italia 1990 tras vencer en la definición al equipo que tenía a Carlos Bilardo como conductor y a Maradona como capitán, genio y figura.
Beckenbauer llevaba años retirado en Salzburgo (Austria), cerca de su Baviera natal. Su precaria salud había limitado mucho sus apariciones en público.
Cuando cumplió 75 años, en 2020 en plena pandemia del covid-19, Beckenbauer habló de la muerte y su futuro fallecimiento en un documental en la televisión pública alemana ARD, admitiendo que esa próxima perspectiva le generaba preocupación.
"La incertidumbre me preocupa", afirmó entonces ante el desconocimiento de qué ocurre después de la muerte.
También su mala salud motivó que en enero de 2023 no pudiera viajar a Brasil para el funeral de 'O Rei' Pelé, con el que jugó una temporada en el Cosmos de Nueva York. En agosto del mismo año también se ausentó de la tradicional reunión anual de los campeones mundiales alemanes de 1990.
Todo ello disparó los rumores sobre su estado. Se había tenido que someter a varias operaciones y hace unos meses había perdido la vista del ojo derecho.
La última vez que se le vio en público fue en el estadio Allianz Arena para ver un partido de 'su' Bayern Múnich. Fue a finales de agosto de 2022, en un duelo de la Bundesliga ante el Borussia Mönchengladbach.
Unas semanas antes había pasado por Herzogenaurach (norte de Baviera) para dar su apoyo a las internacionales alemanas, que estaban preparando allí la Eurocopa femenina de 2022.
Nació en septiembre de 1945- en el barrio obrero de Giesing, al sur de Múnich, Beckenbauer aprendió a jugar al fútbol en el club local SC 1906 Múnich, antes de pasar al Bayern, después de haber sido rechazado en el 1860 Múnich, el otro gran equipo de la ciudad en aquel momento.
El Bayern de Múnich fue el club de su vida a lo largo de 'tres vidas' y cinco décadas: una primera como jugador en los años 1960 y 1970, otra segunda como entrenador en la segunda mitad de los años 1980 y una última como directivo en los años 1990 y 2000.
Con el Bayern conquistó la Copa de Europa de clubes campeones (actual Liga de Campeones) en 1974, 1975 y 1976. Y con Alemania Federal se coronó en la Eurocopa-1972 y en el Mundial-1974.
En los reconocimientos individuales destacaron los Balones de Oro de 1972 y 1976, que tuvieron especial mérito al tratarse de un defensa, cuando tradicionalmente se recompensa a jugadores de perfil ofensivo.
La leyenda de Beckenbauer se construyó también sobre imágenes para la historia, como su participación en la semifinal del Mundial-1970 que Alemania Federal perdió ante Italia. Allí se lesionó en aquel 'partido del siglo', cuando su equipo había realizado ya los dos cambios autorizados en aquel momento, y terminó el partido con el brazo en cabestrillo.
Como entrenador, su gran momento fue la conquista del Mundial de Italia-1990, superando en la final a la Argentina de Diego Maradona, con la que había perdido la final del mismo torneo cuatro años antes en México.
En los despachos, el Bayern fue su terreno de aprendizaje, ocupando los principales puestos directivos antes de ser el rostro principal del Comité de Organización del Mundial-2006.
Aquel torneo se considera un gran éxito organizativo de Alemania, aunque una década después quedó empañado por las sospechas de corrupción en la obtención de la sede en 2000. Beckenbauer siempre negó las acusaciones al respecto.