El mundo presta cada vez más atención a lo nuevo que viene emergiendo en la industria automotriz. Los vehículos que presentan tecnologías de combustión alternativa, suman adeptos en todos los países, incluido el nuestro, y las marcas de autos redoblan sus esfuerzos por ganar la carrera eléctrica.
En la actualidad los vehículos eléctricos tienen muchas ventajas, además de no contaminar, pero si tenemos que analizar sus desventajas, claramente una de las que más sobresale es su autonomía. En promedio un vehículo eléctrico entrega entre 200 y 300 kilómetros reales de autonomía, es decir, la distancia que podemos recorrer con el vehículo sin realizar carga alguna de electricidad.
Esto limita a que las marcas por el momento se concentren en ofrecer sus vehículos eléctricos pensados para recorrer la ciudad. También limita al público usuario a entender que si vas a comprarlo vas a tener en cuenta que no vas a poder realizar grandes trayectos, especialmente en ciudades o países dónde todavía la infraestructura en lugares de carga eléctrica escasea, cómo en el nuestro. En este caso, la nueva autonomía sería en promedio entre 500 y 600 kilómetros.
Es cierto, con respecto a esto último, que de a poco los gobiernos, las terminales automotrices y empresas afines al sector, están empezando a crear corredores viales con puntos de carga cada determinados kilómetros que permiten poder recorrer ese trayecto sin inconvenientes, tal es el caso del "corredor eléctrico" que se está armando entre Rosario y Santa Fe, la instalación de 18 puntos de carga eléctrica de la marca Volvo en Patagonia o el trabajo de la empresa Chargeboxnet, un privado que se encuentra desarrollando una red de carga a la cuál se puede acceder comprando el servicio, que ya tiene varios puntos en AMBA y permite llegar con un auto eléctrico desde CABA hasta Pinamar, con cargadores funcionando en las ciudades de Chascomús, Dolores y Cariló.
Investigadores de la Universidad de Texas crearon un nuevo electrodo, evolucionado con respecto al actual, que sirve para alimentar las baterías de iones de litio de manera más eficiente, reduciendo los tiempos de carga y generando mayor vida útil del mismo lo que se traduce en mayor autonomía para el vehículo.
"Se cree comúnmente que los materiales bidimensionales son un candidato prometedor para aplicaciones de almacenamiento de energía de alta velocidad porque solo necesitan tener varios nanómetros de espesor para el transporte rápido de carga", dijo Guihua Yu, profesor del Departamento de Ingeniería Mecánica de la universidad de Texas.
La clave del descubrimiento es que utiliza materiales bidimensionales delgados como bloques de construcción del electrodo, apilándolos para crear grosor y luego usando un campo magnético para manipular sus orientaciones. El equipo de investigación utilizó imanes disponibles en el mercado durante el proceso de fabricación para disponer los materiales bidimensionales en una alineación vertical, creando una vía rápida para que los iones viajen a través del electrodo.
carga-electrico.jpg
En Argentina se está iniciando la red de carga de electricidad.
Por lo general, los electrodos más gruesos fuerzan a los iones a viajar distancias más largas para moverse a través de la batería, lo que conduce a un tiempo de carga más lento. La típica alineación horizontal de las capas de material que componen el electrodo obliga a los iones a moverse de un lado a otro.
Además de comparar su electrodo con un electrodo comercial, también fabricaron un electrodo dispuesto horizontalmente utilizando los mismos materiales con fines de control experimental. Pudieron recargar el electrodo grueso vertical al 50% del nivel de energía en 30 minutos, en comparación con las 2 horas y 30 minutos con el electrodo horizontal.