PlayStation 5, la consola nueva generación que fue presentada por Sony en noviembre de 2020, ya presentó varios problemas por falta de stock. Esto tuvo impacto a nivel mundial y provocó una situación de alarma en la empresa japonesa.
Los fabricantes tomaron una particular decisión para enmendar el problema: decidieron hacer más PlayStation 4 y dejar de fabricar las PS5 hasta que vuelvan a entrar en stock los chips semiconductores que necesitan para el desarrollo de la consola.
Sucede que la PS4 es más barata para producir y su fabricación de emergencia fue una estrategia para que los clientes no migren a otras empresas como Microsoft.
La caída de la economía por la pandemia de Covid-19 fue un de los motivos por los que Sony envió 3,9 millones de consolas PS5, cuando lo proyectado eran 4,5 millones.
Argentina ocupa el puesto número 1 en las naciones más caras para comprar tecnología. En nuestro país, la PS4 ronda entre los $90 y $100 mil, mientras que la PS5 tiene un precio aproximado de $200 mil.
En el último año hubo mucha más demanda que oferta en el mercado y estiman que para 2023 volvería a repuntar la producción. No quedará otra alternativa que esperar a la reactivación del mercado.