Es peligroso: 4 lugares donde no debés conectar un alargador o zapatilla en tu casa

Si se siguen estas recomendaciones de los expertos se pueden reducir los riesgos de un accidente doméstico.

Para que los electrodomésticos de un hogar puedan funcionar, es necesario utilizar tomas de corriente o alargadores para darle electricidad. Sin embargo, este es un tema que hay que tratar con delicadeza, ya que un uso indebido o mal disposición de estos artefactos puede producir incendios o electrocuciones.

Los accidentes domésticos suelen ser ignorados por las personas, que desconocen los verdaderos riesgos del uso de zapatillas eléctricas. Y es que la seguridad del hogar es un punto fundamental para asegurar una protección de todos los miembros de la familia, especialmente relacionada a estos aparatos.

Cabe advertir en primer lugar que hay una gran lista de electrodomésticos que no se deben conectar a un alargador, pero en la misma línea estas conexiones tampoco pueden conectarse en cualquier lugar. Los especialistas en electricidad para el hogar de House Digest en Estados Unidos realizaron un informe sobre los lugares en los que nunca se tiene que conectar un alargador para evitar problemas mayores.

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Los lugares donde no tenés que enchufar un alargador o zapatilla en tu casa

  • Dentro de paredes, techos y pisos: es peligroso porque impide la disipación de calor, lo que puede causar un sobrecalentamiento y potenciales incendios. Además, la instalación permanente de una “zapatilla” en estos espacios no está diseñada para soportar las condiciones a largo plazo.
  • Debajo de alfombras: puede causar sobrecalentamiento debido a la acumulación de calor y además, al estar oculto, puede ser dañado fácilmente por alguien que camina por la zona, lo que incrementa el riesgo de cortocircuitos o incendios.
  • Áreas húmedas o mojadas: nunca se debe usar un alargador en lugares donde pueda estar expuesto al agua, como en exteriores bajo la lluvia o en baños, ya que la combinación de agua y electricidad aumenta considerablemente el riesgo de electrocución.
  • Cerca de fuentes de calor: alargadores colocados cerca de estufas, hornallas u otras fuentes de calor pueden sufrir daños en su aislamiento, lo que incrementa el riesgo de incendios.