Un motochorro murió tras recibir un disparo por parte de un policía de la bonaerense, luego que un vecino le avisara que el delincuente le había robado el celular en la localidad de Lanús.
El oficial, que volvía de cumplir su servicio, fue alertado por un vecino que había sido asaltado. De inmediato le dio la voz de alto al delincuente, que se tocó la cintura y el sargento de la Policía Bonaerense lo abatió. Él asegura que habían forcejeado, pero eso no se ve en las imágenes.
Un motochorro murió tras recibir un disparo por parte de un policía de la bonaerense, luego que un vecino le avisara que el delincuente le había robado el celular en la localidad de Lanús.
El hecho ocurrió el sábado por la noche en la intersección de las calles Coronel Osorio (ex Molinedo) y Avenida Remedios de Escalada de San Martín, en la zona sur del Conurbano bonaerense.
El agente, identificado como B.D.M. y perteneciente a la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL) de Lanús, estaba uniformado y volvía de cumplir su servicio cuando un vecino lo alertó que un hombre en moto le había quitado su celular.
De inmediato, el sargento de la Bonaerense localizó al presunto ladrón, dio la voz de alto y lo alcanzó. Durante un forcejeo, el sargento disparó con su pistola reglamentaria contra el sospechoso, que cayó herido a pocos metros. Según relató el propio agente, durante la lucha con la víctima fatal se tocó la cintura como dando a entender que intentaba extraer un arma y por ese motivo le disparó.
Tras un llamado al 911, los médicos de una ambulancia del SAME provincia, llegaron al lugar y constataron que el sospechoso había muerto en el lugar. El cuerpo del sospechoso fue trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia.
En la escena del crimen se incautaron un teléfono celular perteneciente a la víctima del robo y una moto Yamaha 125cc que el delincuente había utilizado para cometer el ilícito. No se encontraron armas en poder del fallecido, cuya identidad fue confirmada posteriormente como un residente de la localidad de Villa Diamante, en Lanús.
Por disposición de la Unidad Funcional de Instrucción Nº5, a cargo del fiscal Martín Rodríguez, se procedió al secuestro del arma reglamentaria y el uniforme del policía.
Por su parte, el policía fue notificado del inicio de una causa por “homicidio”, aunque no se dispusieron medidas restrictivas adicionales en su contra. La investigación quedó a cargo de la Policía Científica, con colaboración de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), ya que estuvo involucrado una agente de la Bonaerense.