La Comisaría de Delitos Raciales y Delitos de Intolerancia (Decardi) acusó de racismo a la argentina Carolina de Palma, quien fue grabada mientras bailaba junto al profesor brasileño Thiago Martins Maranhao durante una rueda de samba en el centro de Río de Janeiro e imitó a monos.
La comisaria Rita Salim aseguró que consideran que en la actitud de De Palma “hubo discriminación racial en el evento. La danza que imita a los monos remite a todo un racismo histórico, una comparación que se hace entre animales y negros para deshumanizarlos”.
La investigación fue remitida al Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ) y la pena por es de 3 a 5 años de prisión. La mujer había viajado a la ciudad brasilera para participar del Foro Latinoamericano de Educación Musical.
“Esto no se permite ni en broma, porque el racismo recreativo está castigado por la ley, se considera un delito y no se acepta. La libertad de expresión encuentra límites en los derechos de los demás y, en este caso, lesiona la dignidad de la persona humana”, agregó.
El hombre afirma que él y Carolina “imitaron a varios animales, entre ellos cangrejos, pájaros, elefantes y monos, además de un árbol”. El docente habló de una “danza creativa” y que nadie los interrumpió.
La periodista Jackeline Olivera, quien difundió las imágenes, indicó: “El racismo es una violencia que afecta a las personas negras de diferentes maneras. Cada persona tiene una reacción y a veces no hay reacción. Cuando vi lo que estaba pasando, mi reacción fue filmar y llamar a la seguridad”.
Por último. La concejala Mónica Cunha, presidenta de la Comisión de Lucha contra el Racismo, denunció el caso: “La samba es una herencia cultural crucial de la comunidad negra. Faltarle el respeto a este espacio es faltarle el respeto a la historia, la lucha y la identidad de los negros. Como presidenta de la Comisión de Lucha contra el Racismo del Ayuntamiento de Río, no dejaremos que esto pase desapercibido. ¡Luchar contra el racismo es una responsabilidad colectiva y continua!”