En la noche del lunes se registró un sismo de magnitud 5,9 en el Pasaje Drake, el tramo de mar que separa América del Sur de la Antártida, entre el cabo de Hornos y las islas Shetland del Sur. El movimiento se sintió en distintos sectores de Ushuaia aunque no dejó víctimas, daños materiales ni generó riesgo para la población.
El evento sísmico se produjo a las 22:26, con un epicentro ubicado a unos 303 kilómetros de la capital de Tierra del Fuego y a una profundidad de 10 kilómetros. Esa escasa profundidad favoreció que el movimiento pudiera ser percibido por algunos habitantes, especialmente en barrios cercanos a la costa, aunque su lejanía redujo considerablemente el impacto.
Tras el temblor, desde la Municipalidad de Ushuaia llevaron tranquilidad a los vecinos y aclararon que no existía ninguna situación de peligro ni se emitieron alertas de tsunami. En la misma línea, la Dirección de Defensa Civil informó que el sismo no produjo consecuencias en el sur de Tierra del Fuego y confirmó que el monitoreo continúa de manera permanente junto con la Estación Astronómica Río Grande.
Las autoridades también recomendaron seguir únicamente la información difundida por canales oficiales para evitar la circulación de rumores o datos falsos y recordaron que los servicios de emergencia permanecen operativos ante cualquier eventualidad.
Qué es el Pasaje Drake y por qué se lo considera uno de los más peligrosos del mundo
El Pasaje Drake es uno de los sectores con mayor actividad tectónica del hemisferio sur debido a la interacción entre las placas Sudamericana y Scotia. Esa dinámica geológica provoca la acumulación de tensiones que periódicamente se liberan mediante terremotos de distinta magnitud.
En esa región también se extiende el sistema de fallas Fagnano-Magallanes, que atraviesa Tierra del Fuego y continúa hacia el océano. Esa conexión explica que algunos sismos con epicentro mar adentro puedan sentirse en Ushuaia y otras localidades de la Patagonia austral, aun cuando ocurran a cientos de kilómetros de distancia.
Aunque el Pasaje Drake es reconocido además por sus condiciones extremas para la navegación, con fuertes corrientes y olas de gran altura, el movimiento registrado esta vez no alteró la actividad en la región ni representó un riesgo para la población, según confirmaron los organismos oficiales.