Dentro de las anécdotas de familiares idénticos, la historia de la dupla de hermanos que fue furor en las redes. Sus padres, Sofía y Leonardo, les sacaron las pulseritas que los diferenciaban durante una noche de desvelo, y surgió una confusión. ¿Cómo lo resolvieron?.
Todo quedó como una anécdota difícil de olvidar para la familia: en diálogo con Infobae, Los niños apodados Tino y Lolo fueron verdaderas estrellas del mundo virtual en el mes de marzo, cuando los usuarios se mantenían en vilo para saber cómo iban a descifrar el enigma.
Sofía es profesora de educación física y de patín artístico y dice que aunque había algunos antecedentes genéticos en la familia, de embarazos gemelares o múltiples, cuando ella supo que estaba en la dulce espera no se imaginó que también iba a ser su caso. “De mi lado tengo a mi abuela, que es melliza, y Leo -el papá de los bebés- tiene a su abuelo y a su tío, que tuvieron también mellizos, pero nosotros ni siquiera habíamos tocado el tema, pensábamos que era una nena y se iba a llamar Olivia”, expresa.
Cómo fue la historia viral de los padres que no podían diferenciar a los gemelos y cómo están en la actualidad
En nuestro país, cada 21 de diciembre se celebra el Día Nacional del Gemelo, fecha elegida por su simetría -entre 21 y 12- y por ser capicúa. Algunos meses atrás un par de hermanos recién nacidos, Valentín y Lorenzo, captaron la atención en las redes sociales. Su mamá, Sofía Rodríguez, confesó en Twitter que no podía diferenciarlos, porque durante una larga madrugada y pocas horas de sueño, les sacaran las pulseritas que los diferenciaban. El mensaje se viralizó, y todos estaban pendientes de cómo se iba a resolver.
“La pulsera ya les quedaba chica, les estaba apretando el pie, así que las cortamos, se las saqué pensando que al otro día iba a saber cual era cuál, pero no, nos levantamos toda la noche para darles de comer y cambiarlos, en momento se nos confundieron; y ya no sabíamos cuál era cuál”, explicó.
La identidad se reveló cuando un equipo de Renaper (Registro Nacional de las Personas) fue a tomarle la huellas dactilares a los bebés y descubrieron quién era quién. Hoy tienen más de un año y la incertidumbre que vivieron quedó como una anécdota inolvidable.
Aunque en las fotos algunos internautas aportaban ciertas diferencias para tratar de distinguirlos, los papás aclararon que en persona los bebés son prácticamente idénticos. “A uno le decimos Beto, porque ‘ve tu a saber’, y al otro Nino, porque ni nombre tiene”, le respondían a los usuarios en ese entonces. Mientras el hilo de comentarios seguía creciendo, la pareja recurrió al humor en todo momento, y concentraron sus energías en identificarlos, para que cada uno pudiera tener su respectiva historia clínica y llevar un control individual.