Federico Mazzoni, el argentino que fue acribillado de dos tiros en la cabeza en un exclusivo club de Playa del Carmen, después de la crisis 2001 dejó atrás su Córdoba natal en busca de una vida mejor. Se mudó a México, donde se enamoró y forjó su segunda patria.
Tenía 47 años y trabajaba como gerente de Mamita’s Beach Club. El pub es propiedad de Jorge Marzuca, un importante empresario de la zona, y Mazzoni era su mano derecha. Si bien no tenía hijos, quienes lo conocían aseguran que “su familia eran sus amigos”. Eso se puede ver en sus redes sociales.
Mazzoni amaba México y lo dejaba en claro cada vez que podía. En un shooting fotográfico realizado en 2002 para Quinta Magazine decía con una tonada clásica: “Este es mi lugar en el mundo, donde me enamoré, donde están mis amigos, la comida que me encanta, el chile, lo taquitos... el chile habanero ya me corre por mis venas”.
https://twitter.com/ArielUrtaza/status/1486236037332484103
Estaba deslumbrado por el mar y en su cuenta de Facebook lo reconocía. "¿Qué tendrá el mar que nos fascina? Será que nuestros abuelos lo tuvieron que cruzar para llegar a estas tierras y miramos con nostalgia al horizonte. Será que es un espejo que nos refleja la vida misma recordándonos lo pequeños que somos. Como sea, para mí es un sueño cumplido, hoy me despierto mirándolo todos los días”.
Muchos de sus posteos refieren a la vida, frases existencialistas y sobre el camino que eligió. También abundan las fotos de su perro Rodolfo, sus paseos por las playas paradisíacas de la Riviera Maya, sus salidas con amigos y su conexión con la Argentina.
Sus allegados lo despidieron con sentidas palabras en las redes sociales. "Mi corazón está triste y lleno de impotencia, pero por tí Fede vamos a cambiar Playa y lucharemos más fuertes que nunca por la paz y la tranquilidad de nuestras familias y visitantes. No sabes como duele tu partida, pero lo vamos a lograr", escribió Ricardo Del Valle Prieto, un amigo mexicano del argentino después de conocer la trágica noticia.