Qué es el testamento ológrafo, el papel que le dejó Beatriz Sarlo al encargado

La justicia debe determinar si son legítimos o no "los papelitos" que dejó de puño y letra la escritora a favor del portero del departamento donde vivía.

La escritora Beatriz Sarlo que falleció en diciembre de 2024 a los 82 años dejó un legado cultural y patrimonial que sigue sin resolverse: la polémica surgió porque parte de sus bienes, como su departamento, fue heredado al encargado del edificio en un papel de puño y letra.

El documento se conoce legalmente como un testamento olográfo y es el que generó la polémica porque declaró al hombre, amigo hasta sus últimos días, que lo recibe por decisión directa de ella. Ahora será la justicia quien determine la legitimad de la nota.

En el programa La voz de la calle, en C5N, con la conducción de Lucila Entin y Adrián Salonia, la abogada Analía Raña Sa, detalló que "se trata de personas mayores que no tienen herederos forzosos y que quieren que su patrimonio quede a cuidado de alguien".

Justamente los más beneficiados son los encargados, ya que se genera un vínculo de afecto, de ayuda y auxilio porque están solos y cuentan con ellos cuando los necesitan",

La especialista en Sucesiones aclaró que "suele pasar que los departamentos pueden llegar a ser legados a favor de los encargados. Las personas mayores que no tienen herederos forzosos, y quieren que su patrimonio quede a resguardo

Raña Sa sostuvo que "estos papelitos están perfectamente permitidos en nuestra legislación". Entre los requisitos que hay que cumplir detalló: que se pueda dar a través de cualquier papel con fecha, día, y la firma, para decir soy heredero de esto, principalmente cuando no hay herederos forzosos.

Se debe probar a través de pericias con documentos que la ensayista haya firmado en vida para saber si era su letra. Además, no tiene que tener ningún tipo de enmiendas ni tachaduras.

El cuestionamiento de este tipo de testamento no se hizo esperar, de parte del marido de la periodista, Alberto Sato, con el que estaba casada desde 1966, del que estaba separada de hecho hace muchísimos años.

El reclamo del viudo y el portero de Sarlo

El exesposo de Sarlo, Alberto Sato, se presentó en febrero para iniciar el trámite sucesorio a su favor en el Juzgado Civil 91 de la Ciudad pero el juez rechazó su pedido.

Días después el portero del edificio del departamento de Sarlo, Alberto Meza, conocido como el portero del inmueble ubicado en la calle Hidalgo 140, presentó un escrito impugnando a Sato como heredero, a la vez que reclamó la vivienda. Para esto presentó un texto redactado a mano por Beatriz, en un papel escrito en ambas caras del mismo con fechas diferentes.

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