GEDI es una misión del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y la Universidad de Maryland. La misma permite la obtención de mapas en 3D sin precedentes de áreas forestales hasta en los sitios más remotos.
GEDI es una misión del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA y la Universidad de Maryland. La misma permite la obtención de mapas en 3D sin precedentes de áreas forestales hasta en los sitios más remotos.
En este preciso momento una lluvia de pulsos láser llega a la Tierra desde la Estación Espacial Internacional, y su objetivo es revelar los secretos de los bosques del planeta.
Adrián Pascual, miembro del equipo científico de GEDI, precisó a BBC Mundo que "los datos de la misión son fundamentales para comprender cuánto carbono almacenan los bosques y qué impacto tiene la desforestación en la lucha contra el cambio climático".
GEDI es el acrónimo en inglés de Global Ecosystem Dynamics Investigation o Investigación sobre la Dinámica Global de los Ecosistemas, y el corazón del programa es un instrumento que dispara rayos láser.
“La EEI va haciendo órbitas a lo largo de la Tierra sin parar. Y nuestro satélite GEDI va emitiendo pulsos láser todo el tiempo”, indicó. Esos pulsos de energía permiten determinar no sólo la altura de los árboles sino la estructura de los bosques.
Y en esa misma línea continuo: “Cuando ese pulso de energía llega a la Tierra choca contra el primer elemento que encuentra, que es la copa de los árboles y sigue progresando hasta chocar con el suelo, y la función del sensor permite medir la diferencia entre cuando se detecta a las copas de los árboles y el suelo. Y convirtiendo ese lapso de tiempo en distancia somos capaces de estimar cuál es la altura de la vegetación”, añadió.
"Ser capaces con ese instrumento de escanear los bosques de todo el mundo, generando billones de observaciones, es algo realmente único", destacó el especialista.
GEDI utiliza una tecnología de detección a distancia llamada LIDAR, que consiste básicamente en apuntar un láser a una superficie y medir el tiempo en que tarda en regresar a su fuente.
“Pero esta tecnología nunca había sido colocada en un satélite y llevada a la Estación Espacial Internacional y ejecutada a más de 400 km de altura para específicamente monitorear bosques”, afirmó.
La obtención de mapas en 3D sin precedentes de áreas forestales hasta en los sitios más remotos.