Se entregaron dos prófugos de la banda acusada de robar más de u$s1 millón y 42 millones de pesos. Facundo Carro y Alejandro Suárez se acercaron voluntariamente Delegación Departamental de Investigaciones, quienes junto a otros dos cómplices realizaron robos en distintas propiedades y utilizaron el dinero para viajar al Mundial.
Las primeras investigaciones arrojaron que los individuos venían operando en la ciudad costera desde el mes de julio, desde cuando, mediante un trabajo de inteligencia, se encargaban de analizar los robos.
Lautaro Resua abogado que representa a uno de los imputados, Mauricio Di Norcia aseguró que tanto Facundo Carro como Alejandro Suárez "se querían presentar, estudiar la causa y analizarla".
"Mi defendido me manifiesta y sostenemos que es inocente y además que no hay ninguna prueba que lo vincule a los mismos", explicó el abogado en diálogo con C5N.
En principio se lo vinculó a Mauricio Di Norcia como dueño de una casa de cambio informal, a lo que el abogado aseguró que "se van a presentar los elementos probatorios que no es de su propiedad".
En cuanto a las imágenes obtenidas por las cámaras de seguridad de algunas propiedades en Mar del Plata , donde se ve a la banda en acción, Resua comentó que "no hay imágenes de Di Norcia entrando a ninguna propiedad".
Ante la consulta sobre el viaje de Di Norcia al Mundial de Qatar y la forma de justificar el dinero que utilizó para poder realizarlo, el abogado detalló que "tiene la forma de justificar sus ingresos y el de su grupo familiar, ya que se dedica al rubro automotor de manera informal".
Cómo llevaron a cabo el robo millonario en Mar del Plata
El fiscal de la causa, Fernando Berlingeri, explicó en diálogo con C5N, cómo era la operatoria de la banda acusada de realizar el robo millonario.
“Ellos habían obtenido la información de las unidades de vivienda donde en tres edificios había mucho dinero, se trataban de personas mayores y esperaron esta oportunidad donde las personas se fueron de viajes”, sostuvo.
Para luego agregar que “pudimos advertir desde las cámaras de seguridad de lugar que hacían tareas de observación sobre los movimientos de las personas, esperando la oportunidad que estuvieran los departamentos vacíos”.
“Utilizaban inhibidores de señales de los vehículos donde al momento cuando las personas iban al supermercado a pasear y dejaban el auto solo. Ahí era donde sustraían la llave del domicilio para luego entrar a los domicilios”, cerró Berlingeri.