El ajuste que aplicó Javier Milei y que afectó a la clase media también llegó a los vendedores ambulantes del barrio histórico de Once. Javier trabaja hace 30 años y cuenta que "cuando llegó Milei (a la presidencia) me afectó porque aumentó la desocupación y ahora los manteros somos más".
Tal como dice este comerciante, la situación se agudizó ante el desempleo creciente producto de los despidos y el ajuste con recesión del Gobierno, que según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), sólo en el primer trimestre del año arrojó "más de 100 mil puestos de trabajo menos desde que asumió Milei".
En diálogo con C5N, el comerciante aseguró: Actualmente vendo gaseosas y bóxers (ropa interior). Desde que ganó Milei hay mucha desocupación, hay mucha gente sin trabajo y no hay venta".
Mientras hay mucha gente que mira y compara la mercadería son pocos los que se llevan algún producto: "Al que viene a comprar una gaseosa no le alcanza, te compra una cosa o la otra". En su boca el principal problema es la inflación: "Hoy te compras esto que sale $10 y mañana venís y te sale $15, $16 y $18 y los sueldos están iguales", aclaró.
El hombre alquila y se priva de otras cosas para poder pagar porque "prácticamente la habitación aumenta todos los meses". Como si esto fuera es un paciente diabético, cuya enfermedad crónica depende de la medicación: "Tuve que hacer muchos recortes en distintos gastos. No estoy tomando los medicamentos porque no los puedo comprar, mientras que antes me los daban gratis en el Hospital y ahora hay muchos recortes y no la están entregando". Confesó a C5N que "uso anteojos que salen medio millón de pesos y no hay plata".
La discriminación: "La gente piensa que somos vagos pero todos trabajamos"
En el día a día, junta el dinero para subsistir y advirtió sobre la mirada discriminadora de la gente: "Lo que te marca es que la gente piensa que somos vagos, delincuentes y mafia".
Tiene una mirada bondadosa y habla pausado, conoce su lugar de trabajo a la perfección y sus compañeros, los de siempre y los nuevos, entre los que se generan "discusiones" por un lugar y por una venta en la calle: "Todos los que estamos acá que somos gente trabajadora".
Detalló que vive a cuatro cuadras, de su lugar de trabajo, en la calle, en la esquina de la Avenida Corrientes y Castelli. "Salgo a las 9 de la mañana y vuelvo a las 6 o 7 de la tarde. Hay gente mayor que no consiguió otro empleo, yo si no trabajo acá no puedo trabajar en otro lado, y si no lo hago no como".