La autopsia de la enfermera asesinada en la habitación de su casa de la localidad bonaerense de Ciudad Evita arrojó que la mujer murió por asfixia manual y que presentaba muchos golpes en su cuerpo. Por el crimen, hay dos sospechosos formalmente detenidos que serán indagados el viernes por la Justicia.
De acuerdo a las conclusiones preliminares de los médicos forenses, la víctima Nilda Alejandra Masso de 74 años, sufrió una gran cantidad de golpes en el rostro y en los miembros superiores, aunque la causa de su deceso fue el mecanismo asfíctico.
En tanto, la jueza de Garantías 6 de La Matanza, Carina Andrijosevich, avaló la detención formal de los dos hermanos Cristian Damián Fernández, de 19 años y Brian Ezequiel Fernández, de 21años, quienes fueron arrestados el martes como acusados del crimen de Masso.
Los jóvenes fueron localizados en el barrio porteño de Villa Riachuelo cuando circulaban a gran velocidad por avenida General Paz a bordo de una motocicleta marca Zanella Due que fue identificada por el Anillo Digital de la Policía de la Ciudad. En su poder se incautó un revólver calibre .22 marca Italo GRA y otro marca Pehuen MR, sin numeración visible, ambos con cinco cartuchos intactos y uno servido en el tambor.
Además de las armas de fuego, se les incautó un teléfono celular marca Iphone modelo 8, un teléfono marca Samsung Galaxy, notebook marca HP de color negra, una billetera marrón con negro que contenía u$s 180 y $3.870, un tensiómetro, un par de zapatillas blancas con vivos azules Adidas; un reloj blanco Gucci, una valija negra, un masajeador, un estuche de anteojos y 26 pastillas de Clonazepam, propiedad de la enfermera asesinada.
Masso era enfermera y vivía sola. Su cuerpo fue encontrado el martes temprano cuando vecinos de la víctima denunciaron ante las autoridades policiales que había ruidos fuertes en una vivienda ubicada en Layarreta al 4100, de la localidad de Ciudad Evita, partido de La Matanza, en el sudoeste del conurbano. Unos minutos más tarde, personal policial encontró a la víctima muerta en el piso de su dormitorio, boca abajo, con un pañuelo en su boca y atada de pies y manos.