Encontraron muerto a un neurólogo argentino en una cárcel de Estados Unidos

Ricardo Cruciani estaba detenido dese julio pasado por el abuso sexual de seis de sus pacientes. Fue encontrado ahorcado en el área de duchas.

El neurólogo argentino Ricardo Cruciani apareció muerto en la cárcel de Rikers Island de Nueva York donde estaba detenido, acusado por el abuso sexual de seis de sus pacientes.

Según informó el diario New York Daily News, varias fuentes le confirmaron que el argentino fue encontrado en la zona de duchas comunes. Los investigadores descartan que haya sido asesinado y se inclinan por el suicidio. Aparentemente se subió a una silla y se ahorcó con una prenda de vestir.

Dos fuentes le dijeron al mismo diario que en ese momento no había ningún oficial presente en el lugar. El neurólogo estaba alojado junto a la población carcelaria general, sin ninguna supervisión adicional.

Si bien, hasta el momento, el Departamento de Corrección de la ciudad no confirmó la noticia, el abogado de Cruciani, Frederick Sosinsky, informó en un comunicado que su cliente había muerto, pero no la forma.

“Los abogados y la familia de Ricardo están conmocionados y entristecidos más allá de lo creíble por haberse enterado de su muerte violenta mientras estaba bajo custodia de la ciudad esta mañana”, dijo.

El juicio a Ricardo Cruciani

El neurólogo se enfrentó a un juicio en el que testificaron varias de sus víctimas y, en julio pasado, fue declarado culpable de abusos sexuales, violación y comportamiento depredador contra seis pacientes a las que además había prescrito altas dosis de opioides para el dolor que les provocaron adicciones posteriores.

Frente a estas acusaciones, Cruciani negó haber abusado de mujeres. La sentencia contra el profesional estaba prevista para el 13 de septiembre.

El neurólogo también enfrentaba cargos a nivel federal por supuesto abuso de pacientes mientras trabajaba para prestigiosos hospitales de Nueva York, Pensilvania y Nueva Jersey.

El argentino de 68 años, estuvo en libertad bajo fianza de un millón de dólares hasta el pasado 29 de julio, cuando fue llevado a prisión tras el veredicto de culpabilidad sentenciado por un jurado.