El hospital de Chillar es una postal del abandono y los habitantes del pueblo, en el partido de Azul, están preocupados porque no encuentran respuesta a sus reclamos.
El hospital de Chillar es una postal del abandono y los habitantes del pueblo, en el partido de Azul, están preocupados porque no encuentran respuesta a sus reclamos.
Pablo Di Salvo, vecino de la zona, encarnó la lucha a partir de la fractura de cadera de su mamá. Como la ambulancia del hospital local nunca llegó a destino y además, el revelador del equipo de RX no funciona para dar un diagnóstico correcto, Pablo la trasladó en su propia camioneta y registró el periplo con su celular.
No fue el único caso. Unos días antes de la denuncia de Pablo, una vecina murió al costado de la ruta esperando la ambulancia, que se había descompuesto camino al hospital y tardó más de dos horas. "Se pudo haber evitado", lamentó la hija de la víctima en diálogo con el cronista Mauro Fulco.
La realidad puertas adentro es mucho peor: hay carencia de insumos y además, los médicos se ven limitados por la falta de recursos para atender a los pacientes.
Los vecinos se pusieron al hombro la cruzada y compraron insumos como colchones, barbijos y alcohol en gel y hasta un tomógrafo valuado en miles de dólares, pero como no hay quien lo opere, está sin uso.