Federico Nicolás Balbuena, de 34 años, fue detenido este martes en el barrio Everlinks Golf Country Club en Luján para ser indagado por lesiones agravadas por violencia de género y abuso sexual luego del reclamo público a la Justicia que hizo su expareja Camila Natalia Romero tras haberlo denunciado por abuso sexual, agresiones física y amenazas.
Romero lo denunció el 20 de noviembre de 2025 en la Comisaría de la Mujer de Pilar luego de que Balbuena le diera una golpiza en su casa. Ambos se conocieron trabajando en la concesionaria de autos de la que él es dueño y ella es socia. Mantuvieron una relación durante cinco años y convivieron tres de esos años hasta noviembre de 2024, cuando se separaron.
"Me pidió que le devolviera una computadora de la empresa y me dijo: ‘Si no me la devolvés, voy a ir a tu casa y te voy a romper todo’. Yo le respondí que fuera a buscarla a la comisaría, que no quería verlo. Pero insistió: ‘Voy a ir, te voy a romper todo, te rompo la ventana’. Le avisé que estaba llamando al 911 y me contestó: ‘No me importa, llamá a la policía, yo la voy a repudrir’", relató en Telenoche la denunciante sobre el día de la agresión.
Camila Natalia Federico Nicolás Balbuena
La publicación realizada por la denunciante en Instagram para visibilizar su caso.
Romero aseguró que tuvo "muchos intentos para que se fuera", pero que cada vez que "salía a gritar afuera" él volvía a arrastrarla al interior de su casa "a la fuerza".
"Fui muchas veces a la fiscalía, que me queda a casi 40 minutos, pero la causa no avanzaba. Me decían que estaban investigando. Hoy (lunes), después de reiterados pedidos, recién la fiscal (Marcela Semería) me llamó para que le relatara lo que pasó", detalló la mujer que publicó el video de su propia golpiza en Instagram el último domingo.
El reclamo de Camila Natalia a la Justicia
En un mensaje publicado junto a los videos, Camila Natalia cuestionó el accionar judicial: “Me cansé de que nadie me escuche. Me dejó internada, con la cara destruida. Una semana encerrada sin poder salir”.
También apuntó contra la Unidad Fiscal interviniente: “La UFI Nº 1 de Violencia de Género de Pilar ni lo citó a declarar… y yo no puedo salir a la calle porque anda armado”. En ese mismo mensaje, aseguró que teme por su vida y la de su familia: “Hoy estoy sola y expuesta por la Justicia. Vivo con miedo”.
En enero de este año, se realizó un allanamiento en el domicilio de Balbuena, donde se secuestraron dos pistolas Glock calibre 9 milímetros que estaban registradas a su nombre.
La denunciante además señaló que personas del entorno laboral del acusado estaban al tanto de la situación. “Y quienes sabían lo que pasaba callaron”, afirmó.
El caso vuelve a poner el foco en los tiempos de respuesta del sistema judicial frente a denuncias por violencia de género, así como en la efectividad de las medidas de protección para las víctimas en situaciones de riesgo. Mientras tanto, la mujer insiste en su reclamo: “No es solo mi historia. Si algo me pasa, ya saben quién fue. Necesito justicia. Ya”.