La rutina del barrio Puerta 8, ubicado en el partido Tres de Febrero, cambió por completo en un abrir y cerrar de ojos. Desde que la Policía bonaerense desembarcó en sus pasillos siguiendo la pista de la cocaína adulterada, esas 20 manzanas de casas bajas, zanjas a cielo abierto y calles de tierra abandonaron el anonimato.
En el lugar se estima que viven unas 170 familias. Cada una construyó donde pudo y cómo pudo. Por eso, el barrio en algunos sectores va tomando forma de laberinto y las carencias se notan. "Acá puede preguntar casa por casa y la mayoría somos gente trabajadora", apuntó Ramona a C5N. El enojo se le nota en el tono.
ASÍ ES EL BARRIO PUERTA 8 POR DENTRO
¿Por qué el malestar? Según ella, desde que estalló todo, los medios de comunicación comenzaron a hacer una caricatura del barrio. "Nos están tildando de algo que no somos, la gente que detuvieron no era gente de acá", aseguró.
El búnker donde supuestamente se vendió la droga adulterada que causó 23 muertos hoy está vacío. La puerta de ingreso permanece abierta y su interior está impregnado de humedad. Una mesa oxidada es lo único que queda. Después hay ropa esparcida por el suelo, un colchón, cajas vacías y un inodoro sucio. La ventana filtra algo de luz.
Los vecinos denuncian que ese lugar, en realidad, era solo la casilla de un hombre que murió hace tres semanas. Ahí paraba Walter, su hijo, que era adicto. "La poli cayó como si acá se vendía la droga y acá no había nada, es puro show", relató Héctor.
ASÍ ES PUERTA 8 POR DENTRO, DONDE SE DESCUBRIÓ LA COCAÍNA ADULTERADA
“La droga la trae gente del Barrio 18, no es gente de acá y todos son de 'Mameluco' (Villalba). Los pibes duermen ahí adentro o se sientan en la esquina a vender y duermen en la silla. Los ves ahí dormidos apoyados contra una pared. Y así todo el día”, comentó Pamela.
La mayoría de los vecinos, sin embargo, no prefiere hablar. Algunos dicen que tienen "miedo" y evitan mostrarse frente a las cámaras. Otros porque saben que la atención es pasajera y pasará.