La caída de los dientes es un momento significativo e importante para los niños y se convierte en un antes y un después en su vida porque también es sinónimo de crecimiento. Es por eso que a lo largo y a lo ancho del mundo, existen miles de tradiciones que se llevan a cabo cuando un chico o chica pierde una pieza dental de leche. Todos conocemos al Ratón Pérez, pero existen otras costumbres para cuando se da este suceso.
Para algunos, tener dientes flojos y perder sus piezas dentales es un momento esperado y emocionante, sin embargo, para otros, puede ser una experiencia poco agradable y en este caso, se busca contener y ayudarlos a enfrentar con alegría y tranquilidad la pérdida de su primer diente de leche. A continuación, te presentamos algunas de estas tradiciones.
Qué tradiciones hay en el mundo cuando se te cae el primer diente
El Ratón Pérez
Es el encargado de llevar a cabo el intercambio de los dientes por un obsequio. Los niños colocan el diente de leche que se les ha caído debajo de su almohada y en el transcurso de la noche, el Ratón Pérez deja un poco de dinero o un pequeño regalo.
Su origen se da en el siglo XVIII a raíz de una historia titulada La Bonne de Petite Souris. En ella un hada toma la forma de un ratón y se esconde bajo la almohada de un rey malvado para derrotarlo quitándole los dientes. Esta historia se transformó y se integró al imaginario español y en 1894, el padre Luis Coloma la utilizó como inspiración cuando recibió el encargo de la Casa Real para escribir un cuento para el futuro rey Alfonso XIII, quien había perdido su primer diente de leche.
La historia se hizo muy popular en muchos países de Europa y Latinoamérica el ratón en cada país recibe diferentes nombres.
- Italia: Topolino.
- España y algunos países de Latinoamérica: Ratoncito Pérez.
- Cataluña: Els Angelets, que son angelitos encargados de la tarea.
- Cantabria: Esquilu de los Dientis, que es una ardilla que intercambia dientes por regalos.
- Francia: La Petite Souris. En lugar de monedas, los dientes se cambian por juguetes.
Intercambiar dientes por regalos
Fueron los vikingos quienes originaron la costumbre de cambiar los dientes de leche por dinero. Lo hacían porque creían que llevar alguna parte de un niño les daría buena suerte en la batalla. Por eso, cuando a los niños se les caían sus dientes, los vikingos los compraban para confeccionar amuletos en forma de collares.
Esta tradición ha evolucionado, sin embargo, el intercambio de dientes es dinero o algún otro regalo y suele dejarse debajo de la almohada.
El Hada de los Dientes
En países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Irlanda, Noruega, Alemania, Dinamarca, Nueva Zelanda y Australia, los padres impulsan a sus pequeños a dejar debajo de la almohada el diente de leche que se les ha caído. Durante la noche es ella quien intercambia la pieza por algunas monedas o un pequeño regalo.
Esta historia ha perdurado durante siglos y se transmitió de generación en generación en los países de habla inglesa.
Tirar los dientes de leche
En algunos países, lo niños no colocan sus dientes debajo de la almohada, sino que los tiran. Se trata de una acto simbólico que busca fomentar el crecimiento de nuevos dientes sanos y fuertes. De todos modos varía según el país:
Japón: los niños lanzan sus dientes inferiores hacia arriba, hacia el aire, mientras que las piezas superiores se arrojan hacia abajo, hacia la tierra. La dirección en la que es lanzado indica en qué dirección deben crecer los nuevos.
Medio Oriente, como Egipto, Jordania, Irak y Palestina: los arrojan hacia el sol, solicitando al astro que les envíe dientes nuevos y mejores.
República Dominicana, Botsuana y Etiopía: los lanzan hacia el techo y esperan que un ratón recoja las piezas desde la azotea y las reemplace enviándoles dientes fuertes, como los de un roedor.
País Vasco: existe una figura llamada «Maritxu Teilatuko», que significa ‘María del tejado’. Los niños lanzan sus dientes de leche al techo mientras cantan o recitan versos, ofreciendo el diente viejo y pidiendo uno nuevo. Si por la noche ven una nueva estrella en el cielo, se considera que el diente se ha transformado en una estrella.
Nigeria: arrojan sus dientes en el ático mientras recitan una oración para que los ratones no se los coman porque creen que si algún roedor se traga sus dientes, no les crecerá uno nuevo.
Poner los dientes de leche en lugares especiales
En algunas partes de Europa los niños entierran sus dientes en el suelo, porque creen que esto facilita el crecimiento del diente permanente.
Ucrania: envuelven sus dientes de leche en un trozo de tela y los colocan en una esquina de la casa, alejados de la luz. Al mismo tiempo, recitan: «Toma mi diente viejo y tráeme uno nuevo».
Noruega: dejan el diente caído dentro de un vaso de leche, y al día siguiente, encuentran una moneda en su lugar.
Corea, India y Vietnam: colocan sus dientes inferiores en el techo y los dientes superiores debajo de las tablas del suelo. Esto alentaría a que las nuevas piezas crezcan de manera continua.
China: los dientes superiores se colocan en los pies de la cama y las piezas inferiores en el techo. Se cree que al disponerlos con cuidado en estos lugares, se acelera la llegada de los nuevos dientes.
La ayuda de la familia
Bulgaria: los niños están familiarizados con la historia del Ratón Pérez y el Hada de los Dientes. Sin embargo, en algunas ocasiones, son las abuelas las encargadas de cambiar los dientes de leche por monedas.
En algunas regiones del País Vasco, se tritura el diente perdido. El proceso lo realiza el niño en compañía de la madre. En caso contrario, se cree que el diente permanente crecerá torcido.
Otras familias también adoptan la tradición de buscar un padrino del diente quien tiene la responsabilidad de dar un regalo a cambio del diente.