Mientras se encontraba en Mar del Plata, donde se prepara para debutar en la temporada teatral, Verónica Ojeda tuvo que volver de urgencia a Capital Federal debido a la llegada de Diego Maradona y Rocío Oliva y las intenciones del Diez de encontrarse con su hijo, Dieguito Fernando.
Padre e hijo se reencontraron en la casa de Devoto, donde el ex jugador decidió pasar las Fiestas junto a su familia, razón por la cual mandó a acondicionar la mansión donde antes vivía su padre, Don Diego.
Sin embargo, no todo fue amor y paz: Ojeda aseguró que Oliva se encargó de avisarle a los medios sobre el encuentro para que el momento sea mediatizado.
"Ella es muy maleducada y mandó al camarógrafo a seguirme. Es una desubicada, yo estaba esperando que Diego llegue a la vuelta de su casa y ella les avisó a los periodistas. Nosotros habíamos acordado de llevar a Dieguito y que nadie se nadie a enterar. A mis padres no les gusta salir en cámara y esta maleducada manda a los periodistas", expresó la ex pareja de Maradona a Intrusos.
Además, Ojeda indicó que ella no estuvo presente al momento del abrazo entre padre e hijo: "Lloré un poco al dejar a mi hijo. Pero hoy ya entendí cómo son las cosas, hoy entendí que Diego está en pareja con Rocío, que se van a casar, que tal vez tengan un hijo y que Dieguito tiene que compartir con el padre y con ella".
"Estoy aliviada de que en este nuevo encuentro no tenga que cruzarme con Diego. No sé cuándo empecé a sentir que no quería cruzarme, pero hoy siento que estoy bien, que así las cosas son mejores, que va a haber menos conflicto", finalizó sobre la relación que mantiene con el Diez.