Sofi Álvarez presenta su nuevo disco "Contraluz es un estado de ánimo" en Páramo Cultural

La obra de la artista cuenta con siete canciones y un nuevo tipo de producción que combina lo acústico y lo eléctrico en dosis justas.

Sofi Álvarez presenta su nuevo Contraluz es un estado de ánimo en todas las plataformas digitales y en vivo en Páramo Cultural.

Se trata de su tercer álbum y cuenta con siete canciones y un nuevo tipo de producción, combina lo acústico y lo eléctrico en dosis justas. Vale la pena conocer a esta artista, cuya voz es un pequeño milagro, por cómo canta y por cuánto comunica.

Luego de su paso por España, donde resultó ganadora del certamen en homenaje a Gabo Ferro en el Festival Internacional “Música en Segura”, y para celebrar este lanzamiento, Sofi presentará el disco en vivo y adelantará canciones inéditas de su autoría en un concierto con invitados especiales, el sábado 15 de julio en Páramo Cultural.

Sofi Álvarez - Ventana al otoño

En su obra, la canción contemporánea se concibe como intento, prueba o experimento; es una apuesta, una hipótesis a favor de la construcción de un lenguaje estético plural, que renuncie a la jerarquización de la voz cantautora, tan característica de la canción de autor, en pos de lograr una verdadera conversación de voces.

Así, la guitarra y la voz de Sofi van cediendo espacio, habilitando zonas para la intervención de otros instrumentos y sonoridades no convencionales (trombones, cellos, ritmos electrónicos y más). Se trata a su vez de un disco que se debate entre zonas de oscuridad y de brillo, y en el que la mirada construye paisajes emocionales a veces filosos, a veces frágiles, pero siempre íntimos y profundos.

El disco tarda poco más de veinte minutos en recorrer sus siete canciones. Está pensado como un relato musical, con equilibrio y claroscuros.

La artista, joven de verdad (no como esos artistas jóvenes de 40 años) es, además de compositora, Licenciada en Letras. Y, antes o además de cualquier título universitario, es poeta. Su imagen, o más bien su fotografía, nos retrotrae al pospunk neoyorquino de fines de los 70: campera de cuero, guitarra eléctrica y una pose desafiante que recuerda a Lou Reed o Patti Smith.

Sin embargo, su música es diáfana, en una búsqueda de la belleza casi pastoral, más cerca de Silvio Rodríguez que de Televisión. Melodías y armonías llenas de imaginación y una sobriedad en las letras redondean una lista de canciones con un buen gusto de carácter clásico.