"No tengo nada de suavecita. Para nada. Soy fogosa, muy italiana. Hablo fuerte y digo las cosas. Benjamín también es puro fuego", reveló la modelo en diálogo con la revista La Nación. Y agregó: "Lamento decir que la vida color de rosa no existe. ¡Es mentira! Pero sí la armonía y felicidad diaria, fruto de una pareja linda, que se respeta, se cuida y reinventa".
Luego, la bella mujer que en septiembre de 2012 sufrió la trágica pérdida de su hija Blanca y que logró sostenerse en el gran amor que siente por el actor chileno y sus pequeños: Bautista (6), Beltrán (2) y Benicio (2 meses); no ocultó su costado más vulnerable: "Estoy viviendo, literalmente, lo que se dice sensibilidad a flor de piel. He sido madre nuevamente, tengo hormonas intensas y la lágrima más fácil que nunca. Me conmueve todo", expresó.
Por último, "Pampita" se autodefinió terrenal y celosa: "¿Cómo no voy a serlo si lo amo muchísimo, si es espléndido, si a mí me gusta tanto? ¡Cómo no le va a gustar a otras personas!. En la vida hay mucho atrevido y atrevida dando vueltas. Por las dudas, yo siempre estoy atenta a todo lo que lo rodea. La verdad es que no se me escapa nada", concluyó, tajante.