Peggy Sol, la vedette que brilló en los 70: de los grandes escenarios a su presente en la Casa del Teatro

Instalada en la residencia, a pocos metros de la avenida Corrientes y de las salas que durante años formaron parte de su vida cotidiana, la actriz de 81 años habló con C5N y repasó con nostalgia una extensa carrera en la que brilló sobre los escenarios y la televisión.

Durante décadas, Peggy Sol vivió del aplauso, los escenarios y la televisión. Fue parte de una generación de artistas que atravesó una de las épocas de mayor esplendor del espectáculo argentino y hasta logró continuar su carrera durante 16 años en Canadá. Pero el paso del tiempo, la falta de trabajo y otros golpes personales cambiaron por completo su realidad. Hoy, a los 81 años, vive en la Casa del Teatro, el lugar que la recibió en 2019 cuando se quedó sin trabajo y atravesaba una difícil situación económica.

En diálogo con C5N, la actriz recordó sus comienzos y reveló que detrás de Peggy Sol está Élida, su verdadero nombre. Según relató, su seudónimo nació cuando todavía era una adolescente y se presentó a un concurso que tenía a Pinky como una de las integrantes del jurado. "Saqué el segundo puesto y ella me dijo: 'Tenés que tener un nombre más punch, más comercial'. Y ahí nació Peggy Sol", recordó.

Élida Noemí Gabriela Lapadú nació el 30 de abril de 1945. Su formación comenzó desde chica, cuando su madre la llevaba a estudiar danza y canto. Pasó por la Escuela Nacional de Danza y se formó en distintas disciplinas artísticas. Con los años, su preparación le permitió desenvolverse no solo como bailarina y cantante, sino también como actriz.

Peggy Sol y sus años de esplendor

Aquel casting, donde buscaban a la Rita Pavone argentina y en el que conoció a Pinky, significó el comienzo de una extensa carrera que luego la llevaría a formar parte de diferentes programas musicales de Canal 13, entre ellos Casino Philips, La revista de Dringue y Carrusel. Fue el comienzo de una extensa carrera en una televisión muy diferente a la actual, marcada por grandes producciones musicales y espacios para artistas que, como ella, podían cantar, bailar y actuar.

Peggy Sol, durante la década del 70.

Peggy Sol, durante la década del 70.

Con el paso de los años, la televisión argentina comenzó a transformarse y los grandes programas musicales de los que había formado parte fueron desapareciendo. Frente a un escenario laboral cada vez más complejo, en 1998 tomó una decisión que cambiaría por completo su vida: dejó Argentina y se instaló en Toronto, Canadá. "Empezó una época que fue cambiando muchísimo el perfil de la televisión. Terminaron los programas musicales. En general cambió todo", analizó.

Llegó al país prácticamente sin dominar el inglés y comenzó a estudiar el idioma de manera intensiva. Tiempo después encontró en un diario un aviso en el que buscaban una actriz para una obra sobre la vida de Pablo Neruda. Se presentó a la audición en inglés y consiguió el papel. "Me presenté y audicioné en inglés. Y quedé para hacer de Delia de Carvill, que fue la tercera esposa de Pablo Neruda", recordó con una sonrisa en su rostro.

A partir de ese momento, continuó vinculada al teatro y participó en diferentes proyectos, además de desarrollar otra de sus pasiones: la pintura y la creación de máscaras teatrales. En total, vivió 16 años en Canadá.

Peggy Sol fue parte de los años dorados del espectáculo argentino.

Peggy Sol fue parte de los años dorados del espectáculo argentino.

El regreso a la Argentina y un presente inesperado

En 2013 decidió regresar a Buenos Aires después de que su hijo le anunciara que iba a casarse. Peggy imaginaba que encontraría un país diferente y nuevas posibilidades para continuar desarrollándose artísticamente. Sin embargo, según reconoció, la realidad fue otra. "Yo pensaba que artísticamente y culturalmente iba a encontrar un país más maduro, más avanzado. Pero no fue así", sostuvo y lamentó: "Sentí que fue cambiando todo, no para bien, sino para mal, desgraciadamente".

P - ¿Recordás cuál fue tu último trabajo?

PS - No recuerdo el año, pero fue cuando volví de Canadá. Fue con Nora Cárpena en una gira por la provincia de Buenos Aires haciendo Rebelión Otoñal, un radioteatro con presencia de público. Llenábamos el teatro porque solo dependía de escuchar y, al hacerlo con público y con los efectos especiales, en esa época atraía mucho a la gente.

P- ¿Por qué tomás la decisión de vivir en la Casa del Teatro?

PS - Cuando viví en Canadá tenía una pensión, aunque para conservarla debía vivir seis meses en Canadá y otros seis meses en Argentina. Pero cuando volví mi hermano enfermó y después mi mamá, entonces por todo eso no pude volver a Toronto y perdí ese dinero. Y bueno, las cosas cambiaban económicamente y yo estaba sin trabajo. Y mi director de Osara me dijo: '¿Por qué no vas a la Casa del Teatro? Tenés que hablar con Linda Peretz'. Entonces hablé con Linda y me abrieron las puertas de la casa en 2019.

Peggy posa en la biblioteca abierta de la Casa del Teatro.

Peggy posa en la biblioteca abierta de la Casa del Teatro.

Desde entonces, la institución se convirtió en su hogar. Lejos de describir una vida marcada solo por las dificultades, Peggy contó que mantiene sus días ocupados con las diferentes actividades dentro de la residencia, desde actividades cognitivas hasta improvisar obras de teatro con otros actores.

Sin embargo, también expuso algunas de las necesidades que atraviesa actualmente la Casa del Teatro. Según contó, las donaciones y ayudas no siempre alcanzan para afrontar todos los gastos. "Las ayudas son pocas y los gastos son muchos", aseguró. Además, reveló que actualmente no cuentan con enfermería durante la noche y señaló la necesidad de tener un desfibrilador dentro de la institución. A pesar de esto, destacó el trabajo del personal y aseguró que recibe un muy buen trato.

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