Susana Giménez viajó por primera vez en clase turista por una falla de las condiciones del servicio: su asiento había sido sobrevendido por la aerolinea de origen francés. Según trasncendió, el asiento que tenía reservado no estaba en condiciones, por lo que le ofrecieron viajar junto a la mayoría de los pasajeros. La solución que encontraron fue brindarle una fila de asientos para ella sola, con el objetivo de que no tenga que compartir el espacio. “Son cosas que pasan. Me lo tomé con humor”, sostuvo.



