El primer programa del Súper Bailando 2019 comenzó con polémicas. Lejos de mantener la paz que Aníbal Pachano había asegurado, Flavio Mendoza –quien forma parte del jurado “BAR”- fue lapidario con Fede Bal, quien bailó junto a Lourdes Sánchez el ritmo disco.
En su devolución, Flavio dijo que Fede estaba “10 kilos arriba” y que su exceso de peso tenía incidencia en el baile. Si bien el actor reconoció haber aumentado algunos kilos con respecto a su participación anterior en el certamen, aseguró que con el paso de las coreografías iba a volver a estar “en forma”.
El mensaje de Mendoza no pasó desapercibido en las redes sociales, donde muchos criticaron que hiciera hincapié en el peso de Bal a la hora de puntuar el baile.
Entre quienes se mostraron indignados por los dichos del coreógrafo se encontró Romina Pereiro, nutricionista y reciente esposa de Jorge Rial: “Si una persona tiene o no sobrepeso se determina calculando su IMC (Índice de masa corporal) más una evaluación clínica”, informó a través de sus historias de Instagram.
Y opinó: “Pero pienso... ¿Se está sugiriendo que una persona con un 'supuesto sobrepeso' no puede bailar bien o debe ser reemplazado? Ojo con las estigmatizaciones”.