Awada reconoció que "en la noche de los premios Tato estaba bebido, estaba pasado, y pasé un poco de vergüenza". Y agregó unas sinceras disculpas: "Pido disculpas".
Según explicó, las copas de más tuvieron que ver con que sintió "mucha alegría". "Fue una noche preciosa", agregó. "Me sentí muy agradecido pero la verdad que me da mucha vergüenza. Cuando lo volví a ver no me gustó, yo soy más discreto. Me hubiese gustado estar a la altura de las circunstancias, me perdono pero no me puedo hacer el zonzo", concluyó.