Reforma electoral: el oficialismo reactivó el debate, pero los aliados condicionan el avance por Ficha Limpia

El Senado retomó la discusión del proyecto enviado por el Ejecutivo, que propone, entre otros cambios, eliminar las PASO, pero la iniciativa sigue sin los votos necesarios para avanzar. Los aliados reclaman tratar Ficha Limpia por separado, mientras las negociaciones por las Primarias y el respaldo de los gobernadores están en manos de la Casa Rosada.

El Senado retomó este martes la discusión de la reforma política que estaba frenada desde mayo en la comisión de Asuntos Constitucionales. El encuentro duró menos de una hora y no hubo invitados para exponer sobre la materia. Aún sin los votos, pero ante la presión de los aliados que reclaman el tratamiento del proyecto de Ficha Limpia y la advertencia de la Cámara Electoral para que cualquier cambio en las reglas electorales se defina antes del 2027, el oficialismo avanzó en la convocatoria.

En la breve reunión, en la que no hubo grandes avances, los senadores se limitaron a formular sus posiciones, de las que se destacan tres: la del oficialismo, que defiende el proyecto enviado por el Ejecutivo; la de los aliados, que pretenden separar el tratamiento de Ficha Limpia; y la del peronismo, que tiene su propia propuesta, al tiempo que se abroquela para sostener las elecciones PASO.

La diferencia entre las primeras dos no es algo menor. Esta tarde, el PRO y el radicalismo ratificaron su postura. "Pedimos discutir aparte Ficha Limpia dada la importancia que tiene este proyecto, que es de la sociedad, no es de ninguno de los senadores", dijo el misionero Martín Goerling (PRO). Y agregó: "Lamentablemente el año pasado se cayó y todo el pueblo argentino sabe lo que pasó en el recinto del Senado", en referencia a la derrota por un voto (36 a 35).

Sin los votos de los aliados, el oficialismo no podrá avanzar con el proyecto que, además, requiere de una mayoría absoluta (37 votos) por tratarse de una reforma electoral. Por eso, el futuro de la iniciativa también queda atado a las negociaciones que el Gobierno mantiene con los gobernadores, una discusión que excede el ámbito de la comisión y que, hasta ahora, no logró destrabar las diferencias.

La senadora libertaria Patricia Bullrich.

La senadora libertaria Patricia Bullrich.

Por su parte, el Gobierno se resiste a debatir Ficha Limpia en forma separada del resto del proyecto, que incluye la eliminación de las PASO. Aunque Patricia Bullrich dedicó buena parte de su exposición a defender los distintos puntos de la reforma y sostuvo que "todas las reglas que estamos discutiendo tienen una igualdad de importancia", la discusión sobre las Primarias aparece como uno de los principales ejes de la pulseada.

La jefa del oficialismo también cuestionó el funcionamiento de las PASO. Según explicó, las primarias transformaron el sistema electoral "en un sistema de tres vueltas". "Se pierde una cantidad de meses importantes", remarcó Bullrich, al sostener que con las PASO el año electoral comienza en mayo y que eso implica, según su argumento, perder el cuarto año de gestión.

"Esto se arregla afuera", dijo a C5N un senador oficialista, en referencia a que las negociaciones para eliminar o suspender las PASO están en manos de la Casa Rosada. El escenario es muy similar al de mayo y, hasta el momento, la tarea para negociar con los gobernadores, en manos del jefe de Gabinete, Diego Santilli, no ha traído grandes resultados.

La reunión terminó sin avances concretos y los senadores pasaron a un nuevo cuarto intermedio. La intención es retomar la discusión la semana próxima o la siguiente, con la posibilidad de incorporar otras propuestas al análisis antes de avanzar con un eventual dictamen.

Los tiempos electorales meten presión

La discusión por la reforma electoral tiene, además, un límite temporal que empieza a acotar el margen de negociación. Durante la reunión de este martes, Patricia Bullrich se hizo eco de la advertencia de la Cámara Nacional Electoral, que planteó que cualquier modificación de las reglas electorales debe quedar definida antes de 2027 para garantizar previsibilidad de cara a los próximos comicios.

El planteo suma presión a un debate que permaneció frenado desde mayo y que ahora vuelve a comisión sin un acuerdo entre el oficialismo y sus aliados. Con el calendario electoral cada vez más cerca, los tiempos para alcanzar un consenso, sancionar una eventual reforma y poner en marcha las nuevas reglas son cada vez más reducidos.

Durante la reunión, el senador Jorge Capitanich puso el foco precisamente en ese punto. Señaló que quedan diez semanas para la finalización del período ordinario de sesiones, lo que, en términos prácticos, dejaría unas cinco semanas de trabajo para cada Cámara si el proyecto debe completar todo el recorrido parlamentario antes de fin de año.

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