El ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, expuso sobre la política que el país mantiene sobre los derechos humanos en el marco de la la apertura del 43º Foro Anual y la 12ª Asamblea Consultiva de Parlamentarios. Durante su discurso aseguró que "para la Argentina la defensa irrestricta de los derechos humanos es una política de Estado".
Además, Cafiero aclaró que el país proyecta de manera "constante" en su política exterior "más allá de la alternancia partidaria e institucional".
El discurso, llevado a cabo en el Congreso de la Nación, forma parte de la única reunión a nivel mundial de líderes políticos, expertos y legisladores centrada exclusivamente en cuestiones relacionadas a los derechos humanos.
La reunión también forma parte de la 12ª Asamblea Consultiva de Parlamentarios sobre la Corte Penal Internacional y el Estado de Derecho (ACP-CPI). En la misma, Cafiero señaló que el reconocimiento internacional que le país tiene en materia de derechos humanos, hace que "la Argentina presida por primera vez en su historia el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en un año de muchísimos desafíos, con la guerra y los abusos de la guerra que han generado acciones en investigaciones".
Sobre esto último, evaluó que "el rol de la Argentina en esa presidencia se ha destacado por su papel balanceado y por haber apoyado e impulsado las investigaciones para la condena a los culpables y reparación a las víctimas".
La Corte Penal Internacional (CPI) fue establecida en el año 1998 a través del Estatuto de Roma. Entrada en vigor en 2002 el tribunal penal es de carácter permanente y cuenta con 123 Estados Partes.
El titular del Palacio San Martín puso en valor que la Argentina continúa trabajando para que más países se sumen al Estatuto de Roma y de ese modo avanzar en la "universalización del derecho internacional como parte fundamental de la defensa de los derechos humanos en todo el mundo".
Para ese objetivo, sostuvo, "la tarea de los parlamentarios es fundamental para avanzar en el diálogo", y agregó: "Hacerlo desde América Latina, que es una zona de paz, demuestra también que los conflictos pueden solucionarse de manera pacífica, con la palabra".